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martes, 28 de junio de 2011

Bien, se me ha dado por pensar gracias a este artículo de Félix Soria y uno de sus comentarios, más precisamente, el primero: Los gobiernos de la UE están devolviendo Europa al feudalismo por la vía de la deuda.

A medida que el tiempo va pasando parece que olvidamos que ha sido lo que ha generado esta crisis y tendemos a poner el carro delante del caballo. No, la crisis no ha sido generada por el paro sino exactamente lo contrario, es la crisis quien genera el alto porcentaje de parados. La crisis no ha sido generada por el alto déficit estatal, el déficit estatal ha sido incrementado por la crisis.

La crisis no ha sido generada por la gente de a pie, la crisis ha sido generada por la gente que maneja bancos y nos atropella con ellos.

Esta crisis nace con la irresponsable política de créditos puesta en marcha por las entidades financieras, podías comprar la casa de tus sueños con un salario de pesadilla, pero a nadie parecía importarle eso, los bancos te daban créditos hipotecarios con una facilidad pasmosa y encima te permitían incluir el costo de tu auto nuevo en ellos, todo garantizado por la casa que ibas a comprar, garantía que en España muchos descubrieron no era suficiente para cancelar el valor del crédito.

Porque los bancos en España, te dan el crédito basándose en el valor de mercado de tu vivienda, pero cuando ejecutan la hipoteca, a tu vivienda le dan el precio que han obtenido, no el de mercado, y entre el precio de mercado de una vivienda y el precio de venta de esa misma vivienda en una subasta judicial media un abismo. Abismo que ha de pagar el ejecutado, no el banco, por supuesto.

Bien, sigamos con la idea…

Los bancos prestaban dinero a todo quisqui que se los pidiera, pero eso los dejaba sin liquidez, así que comenzaron a comerciar con las hipotecas, las vendían a otros bancos. Pero algunas de esas hipotecas eran tan riesgosas que no las compraría ni un suicida, así que hicieron paquetes con ellas, una serie de hipotecas bien garantizadas, una no tanto, y unas basura… llamaron a eso títulos Subprime y las calificadoras de riesgo les dieron una calificación AAA, las sacaron al mercado y empezó el picnic.

Hasta que alguien levantó la tapa y olió el potaje. El valor de los títulos subprime cayó como la manzana de Newton, lo que valía 5 pasó a costar 1 y los bancos vieron como su capital se licuaba, pero no licuaba en el sentido de liquidez financiera, sino de esa liquidez que provoca la E.Coli, y ese capital se iba por los desagües.

En una economía liberal, donde lo que importa es la supervivencia del más fuerte o, dicho de otra forma, lo que importa es que las empresas bien gestionadas sobrevivan y las mal gestionadas se vayan por el caño, nadie hubiese intervenido. Pero el neoconservadurismo es falsamente liberal, así que los Estados corrieron como bomberos a apagar el fuego de esta crisis ¿Y cómo lo hicieron? Dándole dinero a los que la habían provocado.

El objetivo era que no se perdiera el crédito.

En España, por ejemplo, el gobierno prestó dinero a los bancos, más de 90.000 millones de euros, a una tasa anual del 1% ¿Cómo lo hizo? Emitiendo títulos de deuda al 2% anual ya que, digamos, la diferencia las pagamos entre todos.

Y los bancos compraron esos títulos de deuda al 2%.

Así hasta yo me hago rico. Imaginen, van a un banco, sacan un crédito al 1% anual y lo depositan en ese mismo banco porque les pagan un interés del 2% anual ¿Alguna vez vieron eso? No, y no lo verán jamás, los bancos no hacen este tipo de idioteces, solo las hacen los Estados, con nuestro dinero, endeudándonos por tres o cuatro reencarnaciones sucesivas.

Y ahí estamos los pringaos, por un lado, acosados por las ERE’s que se nos vienen encima como abejas a la miel, por otro lado, viendo como para solucionar la crisis proponen medidas que nos afectan a nosotros, los incautos, y no a ellos, los bancos, los que con su comportamiento de jugador compulsivo la provocaron.

Resultado, nosotros más pobres ellos más ricos.

Resultado, empezamos a sentir un dolorcillo muy incómodo en nuestro trasero.

Porque esta crisis les da a las corporaciones la magnífica oportunidad ¿De qué? De tener un pretexto para recortar los derechos laborales de los trabajadores y el estado de bienestar social, el dinero no debe usarse para ayudar a la gente, sino a las empresas, tienen que solucionar este mundo de locos donde se le da asistencia a Juan a costa de los beneficios ultra millonarios de la pobrecita Megacorp (Nombre inventado, espero, o voy a juicio).

Y los gobiernos de los Estados, que ya han olvidado lo que significa democracia, solo lo recuerdan cada vez que hay elecciones pero se les pasa pronto, que viven codeándose con los miembros de las megacorporaciones pero no con nosotros, que necesitan dinero para sus campañas y, claro, nosotros no podemos dárselos, dicen que Juan está de más y que nadie notará su ausencia, pero que Megacorp es importantísima para la economía nacional y debemos protegerla a ella y sus beneficios, no sea se marche a Thailandia…

Y así vamos, montados en la ola de la estafa.

Entonces predigo lo que sucederá en la próxima década en Europa:

1. Se privatizará el sistema de Salud, deberás pagar más para que te cuiden peor ya que para obtener beneficios deberán recortar las prestaciones y dificultarte el acceso a su uso ¿Has escuchado hablar de las enfermedades preexistentes? Ya escucharás.

2. Se privatizarán pensiones y jubilaciones, deberás aportar a una empresa privada tu dinero para que esta lo pierda en la bolsa o, si tienes suerte, te pague una cantidad que no te alcanzará ni para papel higiénico el resto de tu vida, que será laboral, olvídate del descanso, solo conseguirás acceder al descanso eterno.

3. Olvídate de reclamar un aumento salarial basándote en la inflación, deberás basarlo en la productividad, pero como una de las causas de la inflación es la costumbre de ciertas empresas de aumentar los precios para aumentar beneficios sin aumentar la productividad, ya verás donde termina tu reclamo.

4. Los jóvenes volverán a pedir a sus abuelos que le cuenten la historia del contrato fijo.

5. Con suerte, te darán un mes de sueldo de indemnización por despido injustificado, y digo con suerte, porque lo más seguro es que te cobren.

6. Veremos como aumentan los beneficios de las grandes empresas a fuerza de subsidios y reducciones de impuestos, y como adelgazan nuestros sueldos porque alguien ha de pagar esos subsidios y esas reducciones.

7. Ningún político será corrupto a los ojos de la ley (no confundamos ley con justicia, eso es de niños).

8. La red no será libre, comenzarán a controlar sus contenidos y si llegas a escribir algo como esto pues, desconectado.

9. Comenzarás a envidiar el sueldo de los trabajadores chinos, y sus condiciones de trabajo, y sus beneficios sociales.

10. El estado de bienestar será enterrado un sábado, y solo asistirán al entierro dos de sus más allegados, el Desarrollo Económico a escala humana y la Justicia Social.

Eso, o conseguimos un cambio, y lo que ahora vale no es nuestro voto, sino nuestros depósitos bancarios, tendría más efecto para hacernos oír que acudiéramos en masa a los bancos a retirar nuestro dinero que el llenar diez Puertas del Sol.

Hemos dejado de importar como individuos, como grupos, como ciudadanos, ahora solo somos un número en un extracto bancario. Eres lo que tienes, y eres más si lo tienes conmigo.

viernes, 17 de junio de 2011

Por otra parte...

Cosas que me desconciertan, que Artur Mas y el tal Puig envíen a los mossos de escuadra para que carguen repartiendo palos a mansalva contra un grupo de manifestantes que, además de estar ejerciendo el derecho constitucional a expresarse y manifestarse libremente, se estaban comportando pacíficamente, no ha sido considerado como un comportamiento dictatorial, antidemocrático, ni que se ha utilizado un exceso de fuerza, ahora, un grupo de personas supuestamente indignadas hacen tres o cuatro gamberradas y periodistas, políticos y demás levantan el dedo malvado (el índice, el que señala, el que condena) para llamar a estas personas antidemocráticas, y hasta casi terroristas (kale borroca, ni más ni menos), y por extensión, incluyen en esto a todo el movimiento del 15M, todo el 15M es desde hoy antidemocrático y kale borroca porque lo dice Artur Mas, la misma persona que avaló el comportamiento de Puig, que ha sido evidentemente antidemocrático además del preludio de lo que nos espera: Si no cierras la boca te doy con la porra.

Por otra parte, los derechos inalienables de los trabajadores están siendo alienados, y el millón de firmas que se ha reunido para su derogación quedarán en eso, un millón de firmas, más papale para salvar árboles. Este comportamiento, por supuesto, no es antidemocrático, tampoco es antidemocrático quitarle a los trabajadores los derechos tan duramente conseguidos, como el derecho a un salario digno que ignoro si alguna vez fue aplicado ya que los trabajadores españoles son vagos, y según la lógica de Mas, si un trabajador español es vago todos lo son.

Por otra parte los políticos prometen, prometen, prometen, pero como las promesas que hacen son no vinculantes se olvidan de ella cuando llegan al tajo y hablan con sus amigos y sus amigos son todos aquellos que puedan darles una comisión en efectivo, porque siguiendo la lógica aplicada a lo sucedido en Barcelona, si un político es corrupto todos lo son.

Por otra parte, los polícias infiltrados iban simplemente a identificar posibles revoltosos para contenerlos, supongo, pero dado que los revoltosos actuaron deberían ser despedidos por ser absolutamente ineficientes, junto con todos los demás policías de la secreta, ya que siguiendo la lógica de Mas, Puig y adláteres, si un policía es ineficiente todos lo son.

Por otra parte, la generalización es una de las diversas falacias que usa un orador que desea convencer a un necio, de allí que si un español le has creído es necio, y si un español es necio todos lo son.

Que un grupúsculo de inadaptados, o de agentes provocadores enviados para reventar la protesta, hayan actuado como han actuado no implica que toda la gente reunida en ese punto de Barcelona sean inadaptados, los inadaptados han sido los gamberros, el resto, solo personas indignadas que buscaban hacer llegar su voz a sus representantes ya que estos se divierten ignorándolos y haciéndose ricos.

Y por otra parte, convendría decir quienes son realmente antidemocráticos, enumero:

1. Los políticos que utilizan el poder que le ha conferido el pueblo para aporrear a ese pueblo cuando se manifiesta pacíficamente.

2. Los políticos que desean recortar los derechos de los trabajadores.

3. Los políticos que manejan el erario publico como si fuese de ellos.

4. Los políticos que prometen blanco y hacen negro.

5. Los políticos que recortan los presupuestos de educación, seguridad social y el sueldo a los empleados públicos, que serán vagos, pero tienen el derecho inalienable a que no les bajen sus salarios como cualquier otro trabajador español-

6. Los políticos que desean aumentar la edad de jubilación, cuando en realidad esta debería bajar ¿O si no para qué sirve el progreso?

7. Los políticos que se dejan follar por los bancos para que estos, a través de ellos, se follen a todo el pueblo.

8. Los políticos que hacen uso de estar aforados para evitar juicios por corrupción.

9. Los políticos que solo desean ocupar un cargo público para salvarse de por vida.

10. La caterva de periodistas de los que se sirven para deformar la opinión de la gente, como los últimos sucesos acaecidos lo demuestran.

Y digo más:

1. Cualquier político que lesione uno solo de los derechos de un ciudadano español debería ser separado de su cargo y llevado a juicio.

2. Cualquier político que use el derecho a la fuerza legítima que se le ha otorgado al permitirle formar parte del Estado para evitar que el pueblo haga uso de sus derechos debería ser separado de su cargo y llevado a juicio.

3. Cualquier político que avale al que ha actuado como se dice en el punto 2, debería ser separado de su cargo y llevado a juicio.

4. Cualquier político sospechado de corrupción, debería ser separado de su cargo y llevado a juicio.

5. Cualquier político que avale a un corrupto o acusado de corrupción, debería correr su misma suerte.

Los políticos deberían comprender que ellos no están en el poder, que el pueblo es el poder, ellos solo utilizan la autoridad que el pueblo delega en ellos, y el pueblo debe comprender que la responsabilidad del buen o mal uso que se haga de esta autoridad recae en él, y que por lo tanto debería tener el derecho de exigir, y conseguir, que ese político sea separado de su cargo si hace mal uso de esta autoridad.

El pueblo debería comprender que si los políticos recortan el presupuesto educativo es porque no les conviene que el pueblo esté educado, por lo tanto debería educarse por sí mismo.

Porque solo un pueblo educado es capaz de forjar su futuro al ser capaz de reconocer los falsos argumentos, al ser capaz de reconocer que si ciertas medidas económicas se han aplicado en más de diez países y en esos países cundió la pobreza y el paro, si se aplican en España sucederá lo mismo.

El estado está para proteger a los más débiles de los más fuertes, a los más pobres de los más ricos, no para pactar con los más fuertes en contra de los más débiles, no para pactar con los ricos para ser uno de ellos.

Y esto último, amigos míos, es lo que hace décadas está sucediendo.

martes, 14 de junio de 2011

American dream

Bien, hoy me gustaría analizar algunas de las diferencias que existen entre la socialdemocracia y la derecha, son diferencias de base, es decir, diferencias que cimentan las distintas ideologías políticas, y las iré diciendo de memoria y, si me equivoco, me gustaría que me corrijan.

La socialdemocracia intenta construir un estado de bienestar donde los que más tienen contribuyan a ayudar y cuidar de los que menos tienen o pueden, eso implica salud, educación y seguridad gratis, además de buenos seguros de desempleo y otros beneficios, como por ejemplo el subsidio por discapacidad y otros subsidios, dirigidos a las personas, no a las empresas, aunque también intenta contribuir a la creación y el desarrollo de la pequeña y mediana empresa, la mayor fuente de empleo en todo país.

La Derecha, llámese esta neocon, liberal, conservadora, o como sea, procura el crecimiento económico de un país, no su desarrollo a escala humana, esto implica dedicar todos los esfuerzos del Estado al bienestar de las empresas, no de las personas, y significa privatizar. Se privatizan los servicios de salud, se privatizan las pensiones y jubilaciones, se privatiza la educación. De esta forma y como en la argentina de Menem, se consiguen altos índices de crecimiento pero al mismo tiempo, crece el desempleo, aumentan los marginados, y la brecha entre ricos y pobres aumenta a índices alarmantes. Esto sucede porque cuando hablamos de crecimiento económico, y esto ya lo he dicho en uno de mis viejos post, hablamos de crecimiento del PIB o PBI (Dos formas distintas de ordenar las mismas palabras) pero cuando hablamos de Desarrollo Económico, también importa como se reparte ese aumento en el PIB entre los habitantes de la región, o país, que estamos analizando.

Es decir que la idea de Desarrollo Económico incluye la necesidad de un crecimiento económico, pero la ide de Crecimiento Económico no, solo le importan los ratios de crecimiento del PIB pero no como este se distribuye.

Los que están en contra de la socialdemocracia porque esta les cobra unos 1.000 o 2.000 o tal vez más, euros de impuestos al año , prefieren pagar un seguro de salud que les significará como mínimo 1.200 euros al año y que no les reconocerá las enfermedades preexistentes y que solo le asegurará hasta un X monto de dinero para luego lavarse las manos por completo, prefieren tomar un crédito de 50.000 euros para pagarle a sus hijos el derecho a estudiar en la universidad, prefieren pagar seguridad privada y prefieren pagar 1.000 euros como mínimo para tener una pensión o jubilación que depende del éxito o fracaso que tenga una empresa privada en la bolsa, y ya sabemos que las empresas privadas pueden quebrar con perjuicio para sus trabajadores y clientes, pero jamás para sus accionistas y directivos, la última crisis nos lo ha mostrado.

Y de allí viene esta pregunta que hice en el post anterior ¿Existe clase de gente media y de clase media alta con tendencias suicidas? ¿Existe gente que vota y defiende las ideas que conducen a su propia destrucción?

Ahora hablemos de Zp, el error de Zp no fue el aplicar medidas de derecha creyendo que estas resolverían esta crisis, el error de Zp fue el ceder ante la presión del FMI para no perder el crédito internacional que España, y cualquier otro país, necesita. Zp decidió mal, traicionó a sus votantes en un momento de presión máxima, en un momento en el cual una empresa privada como Moody o cualquier cuantificadora de riesgo podría haber cambiado la calificación de riesgo de España enviándola a la bancarrota, porque seamos sinceros, estamos en manos de esas empresas, las que califican nuestra solvencia, ya no mandan los gobiernos, sino ellas, el sistema financiero y las grandes multinacionales, las que ni vieron llegar la crisis del ladrillo o peor, quienes han creado esta crisis.

¿En qué se ha transformado la política internacional? Pues los habitantes de los distintos países somos gusanos a los que no importa masacrar para conseguir nuestro petróleo, nuestro dinero, o lo que sea, con tal de aumentar los beneficios de las empresas privadas, esas empresas que se dicen crean el estado de bienestar. Pero el estado de bienestar no lo crean las empresas, sino el Estado en sí, cuya misión primordial, según Max Weber que de política sabía un tocho más que yo, es la de reducir la diferencia de calidad de vida entre pobres y ricos.

Pero hoy los ricos tienen el poder, el estado les da el poder, y parece que el derecho, de ordeñarnos, y nosotros, como idiotas, nos plegamos a sus ideas porque si son ricos seguro que algo saben de economía, y nos dejamos ordeñar.

Y sus hijos son los que estudian economía, y son los que pueden acceder a las universidades de donde salen los grandes economistas modernos, es decir, aquellos que son enseñados para llevar agua a su molino.

Y me pregunto ¿Por qué podemos ser tan idiotas como para seguir sin darnos cuenta de que nos ordeñan?

Mi libertad es saber que seré pobre toda mi vida.

Tu esclavitud es soñar con creer que alguna vez serás millonario.

El American Dream es lo que es, el slogan de la más grande estafa jamás hecha y solo ha servido para atar a millones a las ruedas del engaño, y son ruedas de molino que trituran, no las ruedas de ese automóvil con el que tantos están soñando.

miércoles, 8 de junio de 2011

De la ignorancia o el suicidio

Viendo lo sucedido en Portugal y en España, donde la derecha ha tomado, y está por tomar en el segundo caso, las riendas del Estado, no me queda sino hacer una serie de reflexiones acerca de ello.

Todavía no sé el voto dado a la derecha fue un voto suicida o ignorante, porque indudablemente no todos los que votaron a la derecha son “gente bien”, algunos serán jubilados, otros serán personas en el paro, gente de escasos recursos económicos cuyo objetivo diario es subsistir y otros por el estilo.

Ahora bien ¿No se dan cuenta de que están escupiendo en su propio plato?

Los argentinos conocemos muy bien las recetas mágicas del FMI y sus sorprendentes resultados, esas recetas jamás cambian, siempre son la misma, pueden aplicarse a cualquier país con idéntoco resultado, la recesión y un crecimiento en la brecha que separa ricos de pobres, y generalmente se compone de:

1. Privatizar lo estatal.

2. Privatizar las pensiones.

3. Privatizar la salud.

4. Privatizar la educación.

5. Aumentar el IVA.

6. Aumentar la recaudación fiscal a base de crear nuevos impuestos o de aumentar los existentes.

7. Reducir el déficit público.

8. Achicar la plantilla de empleados públicos, es decir, despedir gente.

9. Flexibilización laboral. Destruir las leyes que protegen el empleo.

Ahora bien ¿Cómo una persona de clase media puede votar a las personas que aplicarán eso con ganas y energías, no tímidamente, como Zp?

O es ignorancia, o es suicidio, para ver los resultados de las políticas económicas del FMI solo basta mirar a la Argentina de Alfonsín o de De la Rúa.

Menem malvendió todos los bienes estatales para generar un colchón de dinero y así sostener el un dólar por un peso, Argentina era puesta como ejemplo de economía en crecimiento, y unos años después tuvimos el corralito.

¿Eso es lo que desean quienes votan a Rajoy y sus adláteres?

¿No ven la corrupción y como esta campea en las filas de la derecha?

Puedo predecir ciertas cosas. De aquí a diez años el estado de bienestar europeo desaparecerá, la salud será privada y cara, las pensiones no estarán seguras, las empresas encargadas de gestionarlas pueden quebrar, para educar a nuestros hijos, para enviarlos a la Universidad, deberemos tomar créditos bancarios, la inmigración ilegal será criminalizada, miles de empleados públicos se verán en la calle, ya no existirán empresas del Estado y como cada una de ellas sufrirá un recorte de plantilla la cantidad de parados crecerá. Te podrán despedir sin indemniación alguna, te podrán relocalizar en un nuevo puesto de trabajo sin necesitar tu aprobación, te podrán bajar el sueldo a base de pretextos, siempre hay alguna crisis a mano, aunque desempeñes tanto o más trabajo que antes, la jornada laboral se extenderá según las necesidades de la empresa…

Será como regresar al medioevo, los nuevos señores feudales serán los empresarios y nosotros habremos dejado de ser hombres libres, pasaremos a ser siervos…

Y tal vez nos exijan que les llamemos amos.

miércoles, 14 de julio de 2010

¿Como dividir una torta?


Leyendo en Menéame me entero que la CEOE (Confederación española de organizaciones empresariales) le enviará al Ejecutivo un documento titulado “Políticas para recuperar la confianza en la economía española”.

En este documento, y según el diario ABC, proponen 4 cosas para reducir el déficit:

1. Reducir el gasto en personal despidiendo a los funcionarios menos productivos y haciendo que el recorte salarial se ajuste a la productividad de cada empleado (Aquí supongo una relación inversa, a más productividad menor recorte salarial).
2. Aumentar la participación de la empresa privada en la gestión de los servicios públicos.
3. Reducir la cantidad de entes públicos, privatizando los más endeudados y suprimiendo los menos eficaces.
4. Una mayor sensatez en las prioridades del gasto público ya que, a juicio de la CEOE, no es sensato que la partida de ayuda al desarrollo sea equivalente a los presupuestos de Justicia y seguridad ciudadana.

Analicemos las medidas. La medida número 1 es, a mi parecer, claramente demagógica. La mayoría de las personas piensan que los empleados públicos se rascan todo el día y no moverían un dedo para ayudarlos a defender sus derechos así que ¡A por ellos! Los empleados públicos suelen ser la carne de cañón cuando se trata de reducir el déficit y la verdad es que digan lo que digan y a menos se deje de lado el sistema burocrático en la gestión pública los empleados públicos son necesarios. Despedirlos sin más no ayudaría a resolver la crisis, ya que de eso debería tratar el documento, no de cómo reducir el déficit sino de cómo resolver la crisis, solo aumentaría la cantidad de personas con derecho a la prestación por desempleo con lo que lo único que se conseguiría es cambiar el costo de apartado, es decir, en lugar de apuntarlos como funcionarios los apuntamos como desempleados… Y el tema de recortar de acuerdo a la productividad de cada uno daría, a las administraciones, cierto poder para presionar a funcionarios que a nadie, bueno, quizás a unos pocos, les interesaría que pudiesen ser presionados, como a los inspectores de hacienda, que vigilan a los empresarios, que redactaron este documento… Perdón, pero el verano me pone conspiranoico.

Acerca del punto 2 me animo a hacer una predicción. Si se aumenta la participación de la empresa privada en la gestión de los servicios públicos tendremos servicios públicos de menor calidad a mayor costo. Menor calidad porque trabajarán con estándares mínimos y empleados mal pagados, mayores costos porque la empresa privada busca generar beneficios, cosa que la empresa pública puede, en cierta medida, dejar de lado. Que la empresa pública sea ineficiente es una falacia creada por los defensores de la empresa privada, de hecho la sanidad española es mejor que la estadounidense, y la sanidad estadounidense está casi por completo en manos privadas. Los españoles, en su gran mayoría, no tienen que lidiar con cosas como “las enfermedades pre-existentes” ni con contratos inentendibles escritos con letra chica. Lo que este punto busca no es reducir el déficit, sino el generar oportunidades de negocio ¿Y dónde está la gente que puede aprovechar estas oportunidades?

El punto 3, por su parte, habla de privatizar los entes públicos más endeudados ¿Qué piensan que significa esto? Exactamente, más oportunidades de negocio. La privatización de las empresas públicas suele causar más problemas que beneficios. Por empezar se pagaría un precio inferior al valor real de la empresa, luego se despediría gente (reconversión empresarial llaman a esto, por lo general, aunque seguramente el lenguaje de “las razones por la que te despedimos” ha de haberse modificado en los últimos años) que pasarían a engrosar la lista de desempleados que cobran la prestación de desempleo, otra vez se cambia el costo de lugar, el déficit no sufriría mucho, el Estado se pauperiza, los empresarios ganan.

La segunda parte de este punto “las menos eficaces” que, en ABC extienden a las que también “estén duplicadas” como las oficinas de turismo y comercio… El problema aquí es como medir la eficacia. En la empresa privada esto es fácil, eficaz es lo que da ganancia, eficiente lo que da ganancias al menor costo posible ¿Sencillo no? Pero en la empresa pública la palabra ganancia no cuenta, tampoco la palabra beneficio, lo que cuenta es la calidad del servicio que la oficina da a sus usuarios, es decir, el ciudadano de a pie ¿Será el ciudadano el que decida acerca de esto? ¿Será un nuevo ente llamado “baremo de la calidad en la administración pública”? La verdad es que a mí, conspiranoico nato en los últimos tiempos, esto de andar amenazando a oficinas con el cierre se me ocurre otra forma de presión… Además ¿Qué se hará con las personas que trabajaban en esas oficinas? ¿Más desempleados? ¿Más para el fondo de prestación por desempleo?

Por último, el punto 4. No sé si es, o no, sensato que la partida de ayuda al desarrollo sea equivalente a los presupuestos de Justicia y seguridad ciudadana, lo que no me parece sensato es reducir lo asignado a Justicia y seguridad ciudadana para aumentar la partida de ayuda al desarrollo, lo que no me parece sensato es pensar que la reducción del gasto público ayudará a paliar una crisis económica provocada por el retraimiento del mercado financiero, lo que no me parece sensato es proponer medidas recesivas para salir de una recesión.

El gobierno español tiene que equilibrar su presupuesto, ha de reducir el déficit pero no achicando gastos, sino aumentando sus ingresos, y para aumentar sus ingresos lo que necesita es perseguir de manera implacable la evasión fiscal (Caramba ¿Dónde se nuclean los que evaden?), tomar medidas para que los poseedores de grandes cantidades de dinero negro se vean obligados a blanquear estas sumas pagando los impuestos correspondientes, poner en marcha mecanismos que hagan caer el peso del costo que conlleva la resolución de esta crisis en quienes la han provocado, y no en la sociedad en general y, muchísimo menos, no en quienes menos tienen que son los que hasta ahora han venido pagando este costo.

sábado, 10 de abril de 2010

El triunfo del fascismo



¿Qué es la democracia? No lo sé, pero no es lo que entendemos democracia por ahora. Por empezar y sin darnos cuenta, el mundo se ha desplazado de la idea de “el gobierno del pueblo para el pueblo” a la idea de “el gobierno de unas minorías con ínfulas”.

Por supuesto comprendo que existan algunos que digan que estoy equivocado, porque lo estoy, sin embargo mi empirismo me lleva a considerar a los hechos como más importantes que los dichos y a las muestras me refiero. Inicialmente podríamos decir que si el Estado permite comerciar con cosas como el tabaco y el alcohol ambas cosas no deberían ser consideradas perniciosas para el ser humano, pero el Estado considera al alcohol y el tabaco perniciosos, por lo tanto para desanimar su consumo incrementa la carga impositiva sobre ellos para aumentar su costo y yo me pregunto ¿Es eso correcto?

Por un lado tenemos una legión de personas que defienden el derecho de la mujer a decidir si ha de abortar o no basándose en que es ella la que debe decidir acerca de su cuerpo, tenemos una legión de personas que defienden el derecho de los ciudadanos a decidir si desean seguir sufriendo una larga y dolorosa enfermedad incurable o terminar con su vida pronto, por otro lado tenemos al Estado diciendo que el fumar y el beber es malo para la salud y que es lógico desanimar a los fumadores y bebedores con altos impuestos pero una persona de las que razonan diría… un momento, dejadme entender esto…

Yo puedo decidir cuando he de morir, puedo decidir cuando un cuerpo puede o no crecer y desarrollarse dentro de mi, pero no puedo decidir acerca del consumo de sustancias supuestamente nocivas para mí. Algo falla en algún lado.

Lo que falla es sencillo, el Estado está obligado a facilitarme el acceso a la educación, a la salud y a la seguridad, más no debe preocuparse si yo deseo salud, educación y seguridad, solo ha de facilitarme el acceso. El Estado ha de preocuparse de que el hijo de una persona que gana un millón de euros o más al año tenga la misma salud, seguridad y educación que el hijo de la persona que gana unos 12.000 (o menos) euros anuales. El Estado ha de actuar como un nivelador de las diferencias sociales, pero no es así.

El Estado actual se ha olvidado de las razones que llevaron a su surgimiento, se ha dedicado a favorecer a los grupos de presión, minorías que no aseguran quien tendrá el poder pero que bien pueden definir una elección, de esta manera grupos como los antitabaco, los antidroga, los antialcohol, antipornografía, antierotismo, etc., han conseguido doblar la muñeca de la ley y ganar a pulseada. Pero en realidad, que el Estado prohíba fumar o no prohíba fumar en los lugares públicos, permita o no permita consumir alcohol o drogas es una perversión de los poderes del Estado. El Estado puede decidir acerca de qué es lo que permite o facilita la convivencia, más no puede decidir acerca de lo que sus ciudadanos desean hacer con su salud, educación o sus organismos.

Es decir que al Estado no ha de importarle si una persona consume sustancias nocivas para su vida, si decide abortar o si decide poner fin a su existencia, al Estado no ha de importarle lo que una persona hace o le hace a su cuerpo, lo que ha de importarle al Estado es que una persona no cause trastornos a las demás por vivir como ella desea ¿Esto es difícil de entender? Pensemos…

Es medianamente correcto que el Estado diga que una persona de menos de 16 años no puede beber bebidas alcohólicas ¿Por qué? Porque el Estado pre-supone que una persona menor de 16 años no puede distinguir o diferenciar el bien del mal. Pero no es correcto que el Estado ponga trabas al consumo de alcohol, porque esto excede sus prerrogativas, el Estado ha de guardar la paz interior, pero jamás interferir en lo que una persona decide hacer con su cuerpo, o lo que decide no hacer.

Cuando el Estado se involucra y decide reglamentar lo que un ciudadano puede o no hacer con su cuerpo el Estado toma la decisión de ser Dios, por lo cual podríamos decir sin miedo a equivocarnos que el Estado tiene tendencia a ser totalitario.

La función básica del Estado, según Max Weber y otros, es a de evitar que las diferencias entre ricos y pobres se acentúen pero, a la luz de los hechos, estas diferencias se están acentuando. En un mundo de 7.000 millones de habitantes tenemos que solo un 10% disfruta del 90% de las riquezas mientras que ell otro 90% se debate entre sus deseos insatisfechos y el hambre. Indudablemente, un mundo donde el 20 o 30% de las personas come todos días mientras que el 70% come cuando "Dios" quiere es un mundo donde los Estados han perdido sus objetivos. Basta con mirar cualquier país del mapa para descubrir que el 20% de sus habitantes disfruta del 80% de su PIB ¿Podemos decir, entonces, que estamos en un mundo donde el Estado cumple su rol? ¿Podemos decir que vivimos en un Estado Democrático cuando el Estado no nos permite decidir que podemos, o no, hacer con nuestros cuerpos?

Para mí la respuesta es NO.

No podemos decir que vivimos en democracia ya que los deseos del pueblo no son contemplados más allá del acto eleccionario. Un candidato puede decir lo que sea para ser elegido, pero una vez elegido puede hacer exactamente lo contrario, ya este hecho derrumba la idea de lo que Democracia, significó en un principio.

¿Eso significa que el Estado moderno tiende al fascismo? Sí. Un Estado que se involucra y decide que es lo que un ciudadano puede, o no, hacer con su cuerpo es un Estado fascista, ya que el objetivo del Estado democrático no pasa por eso, pasa por evitar que un pequeño porcentaje de la población disfrute de la riqueza creada por el otro tanto por ciento, pasa por prestar una serie de servicios esenciales (salud, educación, seguridad, etc.)… Pero no es su objetivo el preocuparse e intentar evitar que yo encienda un cigarrillo, o que mi vecino se coloque con lo que sea…

El Estado moderno nació para evitar la existencia de grupos de privilegio, para evitar que yo pueda determinar la libertad del otro o que otros determinen hasta donde puedo ser libre, más no lo ha conseguido.

Por lo tanto la conclusión es que vivimos en un Estado de fracaso, donde la Libertad sigue siendo una Utopía.

Y desafío a quien sea a que me demuestre lo contrario.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Los que tiran los dados

Cuando leo las hazañas de empresarios como este, no puedo dejar de pensar que tendemos a repetir la historia una y otra vez hasta el fin de los tiempos.

Estos empresarios, escudados bajo el lema “generamos empleo” se enriquecen utilizando dos sistemas básicos: La plusvalía y el dinero del Estado. Por una parte intentan recortar los derechos que los trabajadores, luego de duras jornadas de lucha, consiguieron arrancarles y digo arrancarles porque jamás aquellos patrones aceptaron que sus empleados tenían derechos básicos, cedieron de mala gana, cedieron esperando la revancha y parece que el tiempo de la revancha ya ha llegado.

Los nuevos patrones, reuniéndose en sociedades que procuran el bien común (el bien común de ellos, no de la sociedad en general), parecieran generales que planifican de que forma pueden conseguir disponer de la clase trabajadora a su antojo y han comprendido que es ahora cuando tienen más oportunidad porque, al contrario que la clase empresaria, la clase trabajadora ya no posee conciencia de clase, solidaridad, unión.

Esto permite que estos empresarios, amparados como ya he dicho en la frase “generamos empleo”, presionen a quienes tienen a su cargo el manejo de las cosas del Estado Español, esto es, a quienes gobiernan, forzándolo hasta que claudique, cosa que sin lugar a dudas hará, y saque un proyecto de Ley parecido al de Flexibilización Laboral que asoló la clase trabajadora argentina.

Primero se flexibilizarán al máximo los contratos, precarizando el empleo, luego se modificarán las indemnizaciones por despido, se facilitará el despido para que así el empresario, generador de trabajo, pueda despedir y tomar empleados siguiendo la marcha del mercado, y la sensación de precariedad llevará al trabajador a aceptar situaciones en las cuales, directamente, se le explote como a una máquina más.

Uno a uno los derechos de los trabajadores irán siendo sometidos a escrutinio cuidadoso y a recortes disimulados, en un principio, hasta que la situación de estos sea similar a las de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Esto se verá facilitado por la falta de una oposición homogénea y organizada, ya que los organismos que nuclean a los trabajadores, los sindicatos, se han transformado en túneles de burocracia y componendas y se han alejado de los principios que les dieron origen.

Una vez que estos empresarios consigan extraer sistemáticamente la máxima plusvalía posible a cada trabajador comenzarán a precisar aun más dinero, el dinero jamás es suficiente porque el dinero es poder y el deseo de poder es inagotable. Las nuevas fuentes de dinero son tradicionales en realidad, ayudas del Estado, créditos subvencionados que jamás se devuelven, exenciones impositivas, etc., factores que procurarán trasladar hacia la clase trabajadora, ya pauperizada, el costo operativo del Estado. Pero dado que la clase trabajadora ya no dispondrá de mucho más dinero para dar, el Estado deberá achicarse, deberá despedir y reducir su tamaño llevándolo a la mínima expresión.

Esto significa, ni más ni menos, que perder el control. El Estado ya no dispondrá del poder efectivo que necesita para controlar el desarrollo de las actividades asociadas a una industria. No podrá verificar que no contaminen, que no cometan actos fraudulentos, que no intenten evadir los pocos impuestos que todavía estén obligadas a pagar.

Igualmente, menos dinero significa menos ayudas económicas, por lo que será preciso reorientar el uso de ciertos fondos que hoy benefician a los trabajadores. Se endurecerían, por ejemplo, las condiciones a cumplir para acceder a los pagos por desempleo, se reducirían los montos a pagar diseñando un nuevo sistema de porcentajes, se sumiría a la clase trabajadora en la desesperación en procura de un solo objetivo: Que el dinero siga fluyendo gratis a las cajas registradoras de estas empresas.

El caso expuesto en Aventura en la Tierra es un ejemplo de esto aunque España es todavía un Estado fuerte y puede poner las cosas en su sitio o al menos descubrir las trapacerías que se ocultan detrás de la fachada de estas empresas. Sumando los 16 millones de euros que debe a la Seguridad Social, los 955 millones obtenidos como ayuda para desarrollar la aerolínea tan graciosamente cedida por quien conducía el estado en el 2001 y que ha destinado a cualquier otro fin, y los 26,5 millones de euros de un crédito otorgado por Caja Madrid, en donde es miembro del Consejo de Administración, llegamos a la bonita cifra de 997,5 millones de euros, 997,5 millones de euros que no fueron destinados a “generar empleo”, “crear puestos de trabajo”, sino, seguramente, a la especulación financiera y el enriquecimiento personal .

Que sus empleados pierdan su trabajo no es algo importante para este tipo de empresarios, es algo absolutamente secundario, ya que para ellos sus empleados son fichas en el tablero de un juego en el cual, cada día que pasa, tienen más y más posibilidades de ganar, un juego en el cual solo ellos poseen el derecho de tirar los dados.

miércoles, 28 de octubre de 2009

The Corporation




La sinopsis siguiente esta extraída de cbaPlay y ha sido expuesta por Duisb, aunque ignoro el nombre de su autor original (el autor de la sinopsis, no del video).:

"The Corporation" es un documental dirigido por Mark Achbar y Jennifer Abbott que durante dos horas y cincuenta y tres minutos se interna en el mundo empresarial psicopático. Está basado en el libro con el título ‘La Corporación, la persecución patológica del beneficio y el poder’, de Joel Bakan.

Con entrevistas realizadas tanto a ejecutivos de multinacionales, brokers de bolsa, espías industriales, así como a activistas y pensadores contra la globalización (Noam Chomsky, Naomi Klein y Michael Moore, entre otros) se analiza el comportamiento de las multinacionales.

Todo adornado con imágenes de anuncios y noticias de la televisión y videos promocionales de las empresas. La linea argumental consiste en dar por válida la hipótesis legal por la cual una empresa es “una persona” con derechos y obligaciones. Si es así la película se adentra en su comportamiento, su conducta y sus deseos. Amoral, única y exclusivamente motivada por la búsqueda del beneficio propio, no obstante busca la autojustificación y dar una cara humana.

Sometiéndole a un test psiquiátrico propuesto por la Organización Mundial de la Salud, Joel Bakan demuestra que “La Corporación” responde al perfil de un psicópata, y para testificarlo entrevistan a un alto cargo del FBI especializado en psicópatas.

La película, entre otros premios, ganó el de la audiencia al mejor documental en el festival de cine de Sundance, al que por premura no se presentó, pero fue invitada especialmente y aclamada por el público. A partir de este premio, el autor decidió distribuir libremente la serie por las redes de pares.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Existe una relación directa entre la inversión de un país en investigación, desarrollo e innovación tecnológica (I+D+I) y su situación económica, de hecho, la comparación de la inversión en I+D+I entre los distintos países de Europa sirve como ejemplo de esta aseveración.

Esta relación no es casual, invertir en I+D+I permite diversificar la economía, alcanzar ventajas competitivas en distintas áreas económicas y permite a un país abandonar su dependencia de un tipo de industria específico. En el caso de España cuyas dos grandes “industrias” son el Turismo y la Construcción, esta necesidad de diversificar es más que evidente.

Bastó una crisis internacional para que el efecto de la contracción del crédito sumado a la contracción en el sector del turismo disparara el desempleo a niveles históricos. Esto nos indica que necesariamente España ha de desarrollar aquellos sectores económicos que en razón de su escaso crecimiento no presentaban un impacto significativo en la creación de empleo.

Si se realizara una significativa inversión en sectores como el de las energías limpias renovables, la biotecnología, salud, comunicaciones, nanotecnología, etc., podría desarrollarse un nuevo tejido industrial mucho más preparado para enfrentarse a estas periódicas crisis del sistema que tanto afectan hoy día a las economías menos diversificadas.

El bienestar económico de España no puede depender de dos “Industrias”, ser un país fuerte y desarrollado requiere tener más de dos áreas industriales fuertes y desarrolladas ya que ello conlleva a una mayor estabilidad del empleo, una mayor estabilidad fiscal, una mayor estabilidad económica en general.

Sumado y como corolario, podemos ver que países como Finlandia comenzaron a mejorar su situación económica al destinar cada vez mayores porcentajes de su PIB a la actividad de I+D+I, es imposible no ver esta relación. Si hiciésemos un cuadro con el nivel de inversión en I+D+I con todos los países del mundo veríamos que su posición en este cuadro se correspondería con la posición que ocupa su economía entre las demás economías mundiales.

Por supuesto, no ha de esperarse que el resultado de una mayor inversión en I+D+I sea inmediata, si España duplicase hoy el porcentaje del PIB que destina a I+D+I no implicaría que el próximo año se hubiese conseguido desarrollar un tejido industrial poderoso. Pero realizando ese esfuerzo y contando con un plan a largo plazo se obtendría, al fin, un país verdaderamente desarrollado con la capacidad competitiva suficiente como para enfrentarse en igualdad de condiciones con los países que actualmente ocupan los primeros puestos en cuanto a nuevas tecnologías.

Por el contrario, reducir la inversión en I+D+I conlleva no el riesgo sino la seguridad de retroceder en cuanto al nivel de desarrollo retrasándose a puestos inferiores con respecto a las demás naciones europeas y los EE.UU.

Entonces, la necesidad de oponerse al recorte presupuestario en I+D+I no es un capricho, ni un deseo romántico, ni una posición meramente intelectual sino una imperiosa necesidad si se desea alcanzar un grado de crecimiento económico sostenible y continuado a través del desarrollo de nuevos mercados y de la consolidación de los distintos sectores industriales, solo posible a través de la diversificación de estos sectores.

Al mismo tiempo, apoyar la inversión en I+D+I conlleva la necesidad de invertir en Educación, mejorando los planes de estudio para que la nueva generación pueda enfrentarse con solvencia a las necesidades de mano de obra especializada que presentarán las nuevas industrias.

Por otra parte, si consideramos los gastos (no inversiones, sino gastos) superfluos que realiza el Estado en la actualidad y que NO ha recortado como, por ejemplo, destinar parte de la recaudación fiscal a sostener distintas religiones y cultos, construir estadios de fútbol o consideramos las ayudas destinadas a sostener a las distintas entidades financieras que se vieron comprometidas durante la presente crisis económica, veremos que existe una tendencia a confundir lo urgente con lo importante y lo superfluo con necesidad.

Sin embargo, hemos de reconocer que la necesidad de invertir en I+D+I es urgente a la vez que importante, no es superflua y sí necesaria. Es ahora cuando el Estado español debería apostar a futuro y destinar una mayor partida presupuestaria en esta área en beneficio de la economía del país. Es ahora cuando el Estado español ha de reconocer que no ha hecho el esfuerzo necesario en I+D+I y que esa, y no otra, es la causa del fortísimo impacto que la crisis ha tenido en la sociedad, que esa es la causa de que en pleno siglo XXI el Estado español siga dependiendo para su salud económica del sector del turismo y del sector de la construcción.

Inexorablemente, la salud de la economía española exige que se desarrollen nuevos sectores industriales en lo posible no dependientes entre sí que generen a su vez empresas satélites que provean a sus necesidades y esto solo se conseguirá investigando, desarrollando e innovando para producir, trabajar y competir.

viernes, 25 de septiembre de 2009

El capital no tiene espíritu


Leí este post en Aventura en la Tierra y no pude menos que reconocer que jamás había asociado el desprecio por el trabajador y la evasión fiscal al feudalismo y/o nobleza. Cierto que ha existido un tiempo en el cual manos suaves y tez blancas eran símbolos de que NO se trabajaba y, por lo tanto, signo de belleza y es verdad que los nobles estaban eximidos de todo impuesto por lo que la idea puesta en la mesa por el administrador del blog mencionado abre una serie de posibilidades nuevas en cuanto a analizar la situación con una nueva óptica.

Sin embargo esto puede ser así en España donde, aunque no todos los empresarios tienen origen noble, puede que exista el deseo de emular los privilegios que estos tenían en el pasado, pero el desprecio por el trabajo y por los trabajadores por parte de los empresarios es más una constante mundial que una excepción, por lo menos a mi entender.

Supongo que ese desprecio viene de la necesidad de la plusvalía, si los empresarios valoraran a los trabajadores en su justa importancia reconocerían que no les pagan ni el 1% de la riqueza que estos producen (cuando digo empresa digo gran empresa, generalmente en las Pymes el empresario tiene tantos o más problemas que sus empleados y trabaja con ellos, codo con codo).

Además, la evasión fiscal es una característica de la empresa capitalista, ya que se considera lícito aumentar las ganancias como sea, aún si debes moverte en el gris de la legalidad, ya que la obtención de beneficios, de la mayor cantidad de beneficios posibles, es el lei motiv que las guía.

Si mal no recuerdo Max Weber proponía en "La política como vocación" que el Estado era la única organización humana que podía hacer uso legítimo de la fuerza. También proponía que el Estado era una especie de amortiguador de las diferencias entre las clases ricas y las menos favorecidas, es decir que, según lo que recuerdo hoy, el rol del Estado (entre todos sus roles) era el de redistribuir en parte la riqueza generada en una nación evitando los exagerados desequilibrios que vemos hoy en día.

Y llegamos a la noria de siempre.

¿Cómo puede redistribuir la riqueza el Estado? A través de una política fiscal que asegure que quien más tiene más pague.
¿Cómo se asegura el Estado que esto se cumpla? Con el poder de controlar y fiscalizar los asuntos económicos de las empresas y personas, esto es, a través de auditorías fiscales.
¿Cómo se asegura el estado el pago de estas cargas fiscales? A través de su poder de utilizar la fuerza de manera legítima, es decir, a través de la policía que arrestaría al evasor y de los jueces que lo condenarían.

Supongo que, y eso se desprende de mi ingenuo análisis, si una de estas patas falla todo se resquebraja, y eso es lo que sucede hoy en día en muchos aspectos. Dado que el hombre común ve la salud de las empresas existentes en su comunidad como una medida de su propio bienestar se tiende a justificar, aún por parte del Estado, muchas conductas empresariales reprobables.

Ejemplos. Muchos autos con defectos conocidos que ponían en peligro la integridad física de las personas que los utilizaban se pusieron en venta sin ser modificados en los EE.UU. bajo la lógica que la reparación del desperfecto implicaba más dinero que el costo de llegar a un acuerdo en los posibles juicios posteriores. Esto, que podría ser considerado negligencia criminal, era sorteado por la empresa ´"negando tener conocimiento del problema" y ofreciendo una indemnización al afectado.

Es decir que como indemnizar a los afectados afectaba menos a los beneficios que solucionar el problema, no arreglar el problema estaba justificado para la empresa.

Esto provoca también que si un empresario descubre que puede evadir ingentes cantidades de dinero sin pisar la cárcel lo haga, a menos que el monto de la multa anule los beneficios de la evasión y se pase una larga temporada en la cárcel..

Por otra parte, la explotación del trabajador es un rasgo innato del capitalismo. Como mencioné antes la ganancia del capitalista subyace en la plusvalía y cuando mayor la plusvalía mayor su ganancia, sin embargo, cuando menos gane el trabajador peor estará y este problema de conciencia se resuelve, supongo, pensando que el trabajador tiene lo que se merece por no ser una persona emprendedora.

Sí, por el contrario, el capitalismo se basara en la idea de la obtención de una ganancia razonable y en el ahorrar en tiempos de abundancia para soportar los tiempos de escasez no existiría la necesidad de provocar crisis periódicas para contraer la masa monetaria existente en el mercado.

Pero dado que las leyes permiten que los capitalistas retiren el completo de sus ganancias y que la quiebra de sus empresas rara vez afectan a su fortuna personal, gracias a las distintas leyes de Sociedades Comerciales y las formas que estas ofrecen de proteger el patrimonio propio, el capitalista retira sus ganancias y si su empresa quiebra él puede seguir disfrutando de sus ganancias sin que alguien se las toque.

Es decir que por un lado hacen creer a la gente que el trabajo dignifica cuando en realidad lo que para ellos es digno es la capacidad de iniciar empresas nuevas, dignifica ser un empresario y quien no lo es tiene lo que se merece, es decir, un salario lo más cercano al mínimo posible que se pueda pagar sin perder competitividad frente a los salarios de otras empresas.

Al mismo tiempo, y culpa de esa idea tan bien estimulada en nuestros cerebros de que las empresas sanas garantizan el bienestar de la gente, se considera lícito que el Estado acuda al rescate de las empresas cuando estas están en problemas (problemas que generalmente provienen de no haber realizado un colchón de emergencia para épocas de crisis provocadas por la especulación financiera de las mismas empresas) mientras que se considera un gasto inútil la inversión del Estado en el bienestar social y se lo insta a que privatice cosas como la salud y la educación.

Y llegará, creo, el tiempo en el que también se privatice la seguridad, la justicia y el ejército, y en ese momento el uso de la fuerza legítima dejará de ser una capacidad de los Estados y comenzará el declive de la sociedad tal y como la conocemos.

Porque no nos engañemos, la buena salud de las empresas no garantiza el bienestar de la gente de la misma forma en que la buena salud de las instituciones feudales no garantizaba el bienestar del pueblo.

Las empresas, en su ánimo de maximizar las ganancias, han contaminado y siguen contaminando nuestro planeta, explotan los recursos naturales a un ritmo insostenible, explotan mano de obra esclava y mano de obra infantil en los países que así se lo permiten, rehúyen pagar impuestos, piden exenciones impositivas , facilidades para su crecimiento y desarrollo, controlan la salud de sus empleados para asegurarse su máximo rendimiento, manejan a sus empleados como a un recurso material más, no reconociendo otras obligaciones para con ellos que las que la ley les exige por haberles sido impuestas luego de años de lucha sindical y que siempre presionan para erradicar a través de leyes como las de Flexibilización Laboral en Argentina.

Al mismo tiempo, pervierten los principios democráticos financiando las campañas políticas de aquellos candidatos que puedan favorecerlas, adquieren los medios de comunicación para darle a la sociedad una realidad pre-digerida que favorezca el punto de vista de sus propietarios, quien se opone a las necesidades y deseos de las empresas es malo, se fomenta su imagen negativa, quien va a favor de estos deseos y necesidades es presentado como el nuevo mesías.

Eso será cierto para las empresas, pero no para el ciudadano de a pie que las sostiene con su trabajo.

Y el tema da para más, pero me he excedido demasiado.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Pensar en democracia

Algunas veces suelo cuestionarme las cosas que se dan por ciertas, en un banal ejercicio de pereza no suelo dejar ese tipo de cosas por escrito pero hoy he decidido poner en marcha mis dedos y escribirlo, veremos que sale.

Es creencia general que donde hay democracia hay igualdad, igualdad ante la ley, igualdad de oportunidades, también se cree que en democracia hay libertad, libertad para elegir y decidir en consecuencia. También es creencia general que en democracia el Estado somos todos, y que el Gobierno de ese Estado es un órgano temporal al cual le delegamos autoridad para que pueda tomar decisiones que nos beneficien a todos al mismo tiempo que administra y mantiene los tres servicios básicos que un Estado ha de proporcionar a quienes lo conforman: Seguridad, Salud y Educación.

Estos son solo algunas de tantas cosas que evocan en nuestra mente la palabra democracia, sin embargo todos estos puntos son cuestionables a la luz de lo que acontece. No podemos hablar de igualdad ante la ley en un Estado, por más democrático que se declare, donde el poder económico de una persona puede influir, gracias a abogados caros y otros métodos menos ortodoxos en la decisión de los jueces.

Tampoco podemos pensar que un niño que nace en la parte de menores ingresos en la escala social tenga las mismas oportunidades que un niño nacido en el extremo opuesto, las posibilidades de educarnos van de la mano con nuestras posibilidades económicas y las becas no alcanzan a solucionar este hecho. Si bien una persona con pocos ingresos puede, y debe, intentar acceder a la educación suficiente como para formarse un pensamiento crítico solo puede lograrlo sacrificando otras necesidades, cosa que la persona de mayores ingresos no suele tener que hacer. Además no en todos los países democráticos la educación superior es gratuita, y las personas de menores recursos han de trabajar para estudiar, o endeudarse para poder hacerlo.

También hemos de admitir que, en ciertos Estados democráticos, se ha o se pretende ceder la administración de los centros sanitarios y educativos a empresas privadas, tercerizándolos. Al pasar la salud y la educación a manos privadas podemos suponer que la empresa privada los gestionará buscando maximizar los beneficios y no los servicios con lo cual las prestaciones más onerosas serían dejadas de lado aunque fuesen necesarias.

También sabemos que los Gobiernos de los Estados democráticos suelen tomar más decisiones en beneficios de la gran empresa que del pueblo llano, aun cuando estas decisiones vayan en contra de los deseos o derechos de la mayor parte de la población del mismo. Las leyes que algunos países han aprobado flexibilizando contratos de trabajo para facilitar el despido son un ejemplo, que se esté o se haya hablado de aumentar la jornada laboral es otro. Igualmente, que ante una crisis económica las primeras medidas vayan dirigidas a solventar la situación de las empresas, incluso la de aquellas empresas que han participado activamente en la producción de la situación de crisis, son una señal de que el Gobierno de un Estado no vela por todos de la misma forma.

Y luego tenemos la libertad de elegir y de decidir en consecuencia. Esto sería posible en un Estado donde los medios de comunicación no tomaran partido e intentaran informar de los hechos sin intentar formar opinión, solapadamente, acerca de esos hechos, pero cuando una persona se ve bombardeada mediáticamente con noticias cuya subjetividad está fuera de toda duda y que responden a intereses empresariales, alejándose de los principios éticos que antes guiaba la profesión de periodista, la persona elige sobre bases falsas por lo que no podemos asegurar que elegir sobre bases falsas sea tener libertad de elegir. La manipulación de la información anula esta libertad.

Y podríamos seguir sumando numerosos ejemplos de cómo a cada libertad supuesta se le opone una forma de anularla, de cómo a cada derecho se le opone una medida que lo recorta o anula.

Y este tipo de cosas son las que me llevan a la conclusión de que la Democracia, tal y como se aplica actualmente, es un sistema de gobierno destinado a hacer creer a la gran mayoría que deciden quién les gobernará y cómo serán gobernados, aun cuando no sea cierto, para de esa forma tenerlos medianamente controlados.

domingo, 16 de agosto de 2009

¿Ética corporativa?



¿Tienen ética las corporaciones? Debido, quizás, a que nos han enseñado que las empresas son personas (personas jurídicas) muchos hablan de la existencia de una ética de la empresa que puede diferenciarse, a través del estudio de esta, de los principios éticos de las personas que la dirigen y/o conforman.

Según mi experiencia hablar de una ética empresarial es forzar la analogía hasta el límite. Esta analogía nace de las similitudes que podemos hallar entre dos sistemas abiertos según la definición que de ellos hace la Teoría General de los Sistemas enunciada, originalmente, por Ludwig von Bertalanffy, según la cual podemos distinguir dos tipos generales de sistemas, Los sistemas abstractos, como por ejemplo los estudiados por la física, y los sistemas concretos, los que existen dentro de lo real.

A su vez los sistemas concretos pueden dividirse en sistemas cerrados y sistemas abiertos, estos últimos se identifican por presentar determinadas características que están ausentes en los sistemas cerrados, estas características son la autorrestauración y el automantenimiento, la autoorientación, la autodirección, y/o la autoorganización y la autodiferenciación.

Dado que dos sistemas abiertos presentarán estas características independientemente de su naturaleza es posible establecer analogías entre ellos, decir, por ejemplo, que una empresa es como un ser humano, que una empresa piensa, vive, crece, se alimenta, etc. de manera similar a una persona. Podemos decir que las empresas poseen cierta personalidad, carácter, temperamento… personalizamos a las empresas, les damos características humanas dejándonos llevar por la analogía y nuestra tendencia a personalizar cosas (personalizamos nuestros autos y otras posesiones aún cuando no sean sistemas abiertos) y eso nos lleva a la creencia de que puede existir una ética empresarial.

Lo que yo creo es que puede detectarse una resultante ética de acuerdo al comportamiento demostrado por las corporaciones, más no una ética real. Tampoco podemos decir que esa resultante provenga de la suma o sinergia de la ética de cada una de las personas que componen la empresa ya que la experiencia nos demuestra que un grupo de personas éticas pueden tomar decisiones reñidas con la moral si estas convienen a los fines de la empresa, corporación u organización.

El episodio ocurrido en el año de 1.986 en la ciudad de Azul, provincia de Buenos Aires, Argentina ejemplifica esto. Dos laboratorios farmacéuticos deciden probar, en un ensayo a campo, la efectividad contra la rabia de una vacuna nacida de la manipulación genética que se llamó vaccinia-rabia. Este experimento se realizó sin el conocimiento de las autoridades argentinas ni de las autoridades de la ciudad donde se llevó a cabo y tampoco se realizó en un ambiente controlado. Las vacas que fueron inoculadas con la vacuna fueron ordeñadas por peones que luego usaron parte de esa leche vendiendo el resto en la población (para más datos les remito a este excelente artículo publicado en la web del Círculo Médico de la ciudad de Rosario).

Este experimento sale a la luz porque uno de los investigadores que empleaba una de las empresas denunció el hecho a las autoridades argentinas, siendo despedido por la empresa, el empleado decidió seguir sus principios éticos pero la empresa no responde a ningún principio de esta clase sino a sus intereses y la ética de este empleado chocó contra esos intereses, transformándose, entonces, en no apto para trabajar en la empresa.

Seguramente sus compañeros y amigos, aquellos que trabajaban con él, le vieron como un traidor, ya que parte de nuestros principios éticos nos hacen leales los unos con los otros a la vez que con objetivos e ideales superiores. Mucha gente ética que trabajaba en esas empresas no habló porque consideró que lo que hacían estaba bien, justificado por esa lealtad a los objetivos de las empresas para las cuales trabajaban.

Casos como el de Azul, que parece un episodio de “La Hora 11”, se repiten diariamente en todo el mundo. Muchas empresas poseen comportamientos que, de tenerlo una persona, serían penables, pero al difuminarse dentro de la estructura corporativa se despenaliza aunque pueda dar lugar a causas penales.

Un ejemplo de esto es que se vendan autos con defectos de seguridad pasiva. La decisión de vender o no vender el auto no procede de un análisis en busca de la decisión más ética, sino de la más correcta desde el punto de vista económico. Dicho de otra forma, si el monto económico de las demandas que la empresa pueda sufrir es menor que los beneficios que pueden obtenerse y menor que los costos que generaría corregir esos defectos, la decisión tiende a ser “se fabrica y se vende”.

La preponderancia de los costos y de la necesidad de obtener beneficios a la hora de tomar decisiones aleja a la empresa de cualquier principio ético, dicho de otra forma, la decisión más acertada es la que produce más beneficios al corto plazo. Empresas y corporaciones tienen que ser obligadas por ley para no contaminar, por ejemplo, mientras que un comportamiento ético nos indicaría preocuparnos por la explotación racional de los recursos naturales.

martes, 11 de agosto de 2009

Sociedad y paradigma III

Imaginen, entonces, un mundo donde los trabajadores poseyeran todos los derechos y los empresarios todas las obligaciones. Estos últimos no ganarían dinero y los trabajadores cobrarían sin trabajar pero, seguramente, en ningún país esto ha pasado. Imaginen ahora, entonces, un mundo donde los empresarios tengan más derechos que obligaciones, y los trabajadores más obligaciones que derechos, tendríamos un mundo en el cual los trabajadores deberían tener más de un trabajo o hacer trabajar a más personas de su familia para poder subsistir ¿Eso les suena familiar?.

El problema de los trabajadores es que sus problemas solo son importantes cuando una elección se acerca, mientras que los empresarios, gracias al lobby, el marketing y su poder económico, gozan de atención todo el año, y cuando digo atención digo atención por parte del gobierno.

Si una crisis, por ejemplo, amenaza la salud de las empresas y el gobierno sale a rescatarlas con miles y millones de Euros, estamos ante un plan de gobierno para proteger las fuentes de trabajo y desarrollar el crecimiento de las empresas. Por el contrario, si una crisis amenaza el bolsillo de los trabajadores y el gobierno sale a rescatarlos con millones y millones de Euros, estamos ante un Estado paternalista ¿Por qué es lícito que un gobierno dé dinero a las empresas y no a los trabajadores o desempleados que viven en su territorio? Lisa y llanamente, porque los economistas suelen estar del lado de los empresarios, que los emplean, y no del lado de los trabajadores, que no pagan un mísero Euro por sus “estudios”.

A los economistas les encanta que sus nombres se asocien a la idea del “libre mercado”, de “flexibilización laboral”, de “plan de desarrollo empresarial”, más no les gusta tanto que sus nombres se asocien a ideas tales como “protección del trabajador”, “derechos del trabajador”, “redistribución de la riqueza”. Si sus nombres se asocian a lo primero, conseguirán todas las becas y subvenciones que necesiten por parte de los empresarios, los que tienen poder económico, si sus nombres se asocian a lo segundo, se ven obligados a trabajar de profesores, profesores adjuntos, o en algún trabajo que les permita llenar sus estómagos.

Primera conclusión de estos escritos: Los economistas no suelen ir contra los dueños del dinero, suelen asociarse a ellos y responder a sus intereses.

Cuando un economista habla de desarrollo económico habla en realidad de crecimiento económico ¿En que se diferencian? Cuando crece el PBI (o PNB) existe crecimiento económico, pero para que exista desarrollo económico además del crecimiento de PBI (o PNB) ha de existir una más justa redistribución de la riqueza, es decir que a los trabajadores además de importarnos si nuestro país crece en términos de PBI ha de importarnos, también, como se redistribuye éste porque a una mejor redistribución más nos toca. Así de sencillo, y así de ocultado.

La ilógica del pensamiento económico asociado a la empresa se verifica cuando los gurúes nos dicen que “facilitando el despido se crea empleo” ¿Qué? Desde pequeño sé que facilitando el despido se crea desempleo, o una masa de trabajadores que aceptan trabajar en condiciones de semi o esclavitud total con tal de no perder el trabajo, si no me creen, lean la historia del siglo XIX, de cuanto cobraban, de cómo vivían los trabajadores en aquella época, cuando el trabajador no gozaba de protección alguna.

El problema al que se enfrentan los empresarios es que para fomentar el consumo alguien ha de ganar lo suficiente como para consumir algo. Los países del primer mundo consiguieron esto durante mucho tiempo gracias a los países del tercer mundo. Sojuzgando a estos países, conseguían las materias primas a precios bajísimos, eso implicaba un transporte de riqueza de los países del tercer mundo a los del primero, que con esa riqueza financiaban la existencia de una clase media que compraba sus productos.

El problema hoy es que los países del tercer mundo ya están asfixiados, no es posible ya transportar más riqueza, por lo cual a los países del primer mundo solo les queda ir achicando su clase media, ir transfiriendo la riqueza de clase a clase y lo están haciendo, aunque saben como terminará todo: Un 2% de la humanidad controlará el mundo y un 98% sufrirá las consecuencias pero ¿Cómo puede sostenerse esta situación por mucho tiempo? Supongo que no lo saben, razón por la cual los ejércitos del primer mundo están siendo educados para obedecer al presidente aunque las órdenes vayan en contra del pueblo, verdadero soberano.

Por esto es que podemos ver que manifestaciones pacíficas son reprimidas severamente por las “fuerzas del orden” gubernamentales, sin tener en cuenta el derecho a manifestarse de los ciudadanos.

¿Cómo puede hacer huelga un camionero si sabe que sobre él recaerá la culpa de que no haya mariscos para la paella? ¿Cómo puede hacer huelga el trabajador de un metro si luego recaerá sobre él la culpa de que lleguemos tarde al trabajo? ¿Cómo pueden hacer una manifestación los estudiantes si se les llamará revoltosos y se los reducirá a palazos?

¿Y por qué la sociedad permite esto? Por miedo, puro miedo. Nos dicen que si no privatizamos la seguridad social nos quedaremos sin servicio de salud para todos, que si no privatizamos las escuelas nuestros chicos se educarán mal y peor y no conseguirán trabajo…

Todo favorece a las empresas, y en nuestro sistema de cosas es lo correcto, dentro del capitalismo, el poder lo tiene quien posee el dinero…

Y lo más triste, muchos trabajadores pensarán que meo fuera del tiesto… Poniendo en el capitalismo la misma fe que antes se ponía en Jesucristo.