lunes, 4 de mayo de 2009

Filosofía barata y zapateros de broma


Hoy he recordado que en poco tiempo comenzará el apagón analógico que nos obligará a adquirir un decodificador si deseamos seguir viendo la televisión, sumado a esto existirán dos televisiones, una gratuita y otra de pago y el partido Barcelona – Real Madrid ya nos ha dado una clara visión de lo que eso significa.

Más allá de cualquier pretexto sostenido para implementar la TDT resulta claro que significará un negocio liso y llano, que permitirá a las ahora alicaídas emisoras redondear sus ganancias y en el cual, seguramente, se incluirán las cadenas oficiales de televisión ya que han de financiarse de alguna forma ahora que disminuyen sus posibilidades de emitir publicidad.

Sumado a estas razones, no se encuentra una razón clara que impida que siga existiendo la televisión analógica como hasta ahora, una razón clara y precisa que justifique que la mayoría de los propietarios de televisores analógicos tengan que comprar un decodificador sí o sí si desean seguir usándolos. Indudablemente estamos hablando de un negocio, de un gran negocio, impulsado por quienes gobiernan el Estado. Al fin y al cabo la población de este Estado se dividirá en los que tienen el potencial económico como para disfrutar de la TDT de pago, los que puedan comprarse un decodificador pero no acceder a la TDT de pago, y los que no puedan hacer ni una ni otra cosa.

Dicho de otra forma, los que puedan disfrutar de una programación de aceptable calidad, los que solo puedan acceder a una mala programación, los que no tengan acceso a nada.

De igual forma y en los mismos tres grupos se dividirá la población si se privatizaran los servicios sanitarios y a los que esto les parezca imposible les debemos recordar que algunas comunidades están dando pasos en este sentido. Habrá una salud de calidad para los más pudientes, una salud de mala calidad para los menos pudientes, y un grupo de ciudadanos que no tendrán acceso a ningún tipo de salud, como ya ocurre en los EE.UU.

Pasemos ahora a la posibilidad de que se privatice la educación y tendremos el mismo escenario.

La pregunta es, entonces ¿En beneficio de quien se toman las decisiones de gobierno? Por lo anteriormente dicho queda medianamente claro que no en beneficio de todos, sino que claramente se está gobernando para un determinado sector, aquel sector que pueda asegurarse el disfrute de la parte buena de los servicios que se van implementando.

Vamos hacia un Estado que, claramente, dispondrá de clases privilegiadas, clases no privilegiadas y clases directamente excluidas y, lo más grave, este tipo de Estado se está impulsando desde un gobierno socialdemócrata, el tipo de gobierno que, según los principios de la Socialdemocracia, debería luchar para sofrenar, antes que aumentar, la distancia entre las distintas clases sociales.

Es decir que, otra vez, estamos ante un gobierno que legisla en contra de las personas que confiaron en él y le entregaron sus votos. Y no pensemos que sus opositores serán mejores, porque ellos ni siquiera tendrían que guardar las formas.

3 comentarios:

pereyra dijo...

Casi totalmente de acuerdo. Aunque yo diría que si la gente deja de ver tanta tele abriría mucho mas los ojos.

Emilio J. dijo...

A ver si llenamos este carro

Anónimo dijo...

Anoche se vio lo que piensa la gente, NADA.
Estamos en medio de un barrizal economico en le cada dia nos hundimos mas, y la gente se puso contentisima porque el barça gano la liga, o lo que sea que gano.
No nos olvidemos que un partidos de futbol se compone de 22 ricachones, o mas, trotando un ratito detras de una pelota, mientras una gran masa de borregos les aplauden y jalean. Eso es españa, una gran masa de borregos que no se mueven para reclamar sus derechos, salvo si les tocan a su equipo.
Con este panorama, los que gobiernan haran lo que les plazca una y otra vez, sean de derechas o de ......... derechas, porque la izquierda, hoy por hoy, no existe.
De vergüenza, estamos en un pais de vergüenza.