jueves, 18 de septiembre de 2008

caótico discurso de un hombre sin voz


Las últimas medidas tomadas por el gobierno de los EE.UU. para “poner freno” a la crisis tienen, al mismo tiempo, la virtud de poner en relieve la hipocresía reinante entre quienes defienden la liberalización total de los mercados. Si un mercado desregulado fuese una panacea esta crisis no se hubiese producido, si la no-intervención del Estado fuese la norma para una economía saludable el que este intervenga para rescatar a las empresas financieras más importantes del país con el fin de evitar su quiebra debería provocar una caída más pronunciada de los índices bursátiles, más no su recuperación (y ruego que si lo dicho no es lógico, me expliquen donde está la falacia que me conduce a este error).

Si analizamos, por otra parte, la crisis de 1.929, descubrimos que también fue necesario el intervencionismo estatal para paliar, primero, sus efectos y para solucionarla después, muchos sostienen que fue la combinación del New Deal y la Segunda Guerra Mundial lo que salvó la situación y no “la mano mágica del mercado”. Casualmente, en ambas crisis la mano mágica del mercado brilló por su ausencia.

La razón y las analogías nos indican que para que exista civilización ha de existir orden, y que para que el orden sea posible han de existir reglas y normas (si bien es cierto que un exceso de reglas y normas conducen, sin lugar a dudas, al estancamiento). Dicho de otra forma, un Estado que intervenga en cada uno de los aspectos de la vida diaria de sus ciudadanos es un estado totalitarista mientras que un Estado que no intervenga en ninguno de estos aspectos es un Estado ausente.

¿Cuál es, entonces, la función del Estado? Si analizamos la historia podríamos deducir que su función es la de evitar la tiranía de una minoría sobre una mayoría al mismo tiempo que evita la tiranía de una mayoría sobre una minoría o, en otras palabras, el Estado ha de evitar que los más poderosos (en número, dinero, etc.), abusen de los menos poderosos.

El Estado de los países más avanzados tecnológicamente del siglo XXI se caracterizan, por el contrario, por mostrar una creciente tendencia a ceder ante el poder de los grupos de presión de distinta índole, principalmente económicos aunque en épocas de elecciones los grupos no económicos también hacen su agosto, y la función más importante de quien detenta la administración del Estado, esto es, su gobierno, pareciese ser la de gobernar para mantenerse en el poder antes que la de gobernar para procurar el bienestar de quienes han confiado en ellos para que velen por su seguridad e intereses.

Tengamos en cuenta un dato, es sabido que la pequeña y mediana empresa tienen un mejor ratio “puesto de empleo/capital invertido” que la gran empresa. Mientras una pequeña empresa necesitará unos € 30.000,= para generar uno o dos puestos de trabajo, una gran empresa precisará no menos de € 500.000,= para el mismo cometido. Sin embargo las políticas económicas, por lo general, favorecen a la gran empresa en lugar de a la pequeña y mediana, de la misma forma la carga impositiva de las personas más pudientes es porcentualmente menor que la carga impositiva de las personas menos pudientes. Dicho en cristiano, cuanto menos ganas más porcentaje de tu dinero es utilizado para pagar impuestos, esto es, sostener el Estado.

Indudablemente podríamos decir que no hemos aprendido las lecciones que nos ha dejado la Revolución Francesa, donde los aristócratas no pagaban ningún tipo de impuestos y los burgueses y el pueblo llano tenía a su cargo el sostenimiento de los gastos del Rey (que era, según Luis XIV, en quien se encarnaba el Estado).

Esto me lleva a suponer que estamos ante un fenómeno particularmente peligroso, el renacimiento de los privilegios ¿Por qué me atrevo a decir esto?

Porque nos estamos acostumbrando a aceptar una serie de cosas altamente peligrosas pensando que son por nuestro bien, al menos nos dicen que son por nuestro bien. Esta serie de cosas marcan la introducción de los mecanismos de seguridad del Estado en nuestra vida diaria. Lenta pero firmemente se legisla sobre lo que no debería legislarse y esto abre un camino que conduce, inexorablemente, hacia el totalitarismo.

Hechos inocentes como obligar a la gente a usar el cinturón de seguridad si conduce, de obligar a los motoristas a usar casco introducen la idea de que el Estado puede tomar en su mano decisiones que son propias del ciudadano, que deberían corresponderle a él. Lo explicaré de otra manera: Es correcto que el Estado obligue a los fabricantes de automóviles a aumentar la seguridad de sus vehículos, es correcto que les obligue a que sus vehículos estén provistos desde que salen de fábrica de airbags y cinturones de seguridad, pero la decisión de utilizar, o no, los cinturones de seguridad corresponde al ciudadano y no al Estado.

De hecho, creo que es el acostumbrarnos a ese tipo de medidas, sumado a la debacle de los sistemas educativos que es posible ver en la mayoría de los países del mundo, lo que permite siquiera que se piense en las cosas que piensan los eurodiputados (jornada laboral de 65 hs., control más férreo sobre Internet, etc.).

A veces suelo pensar que América Latina ha sido, durante muchos años, una especie de campo de experimentación donde se probaron las distintas políticas que hoy se llevan a la práctica. Por una parte, los sistemas educativos intentan estadounizar nuestros jóvenes, es decir, dar a los estudiantes los conocimientos que necesitan para trabajar con eficacia más no para pensar y razonar con eficacia, eso proporciona mano de obra incapaz de reaccionar cuanto la patronal le patea el trasero e incapaz de contrastar información para deducir si le están mintiendo desde el gobierno o si verdaderamente están trabajando para su bienestar.

Esto impide que la gente asocie la palabra economía liberal a especulación, cuando toda persona con algo de formación sabe que la especulación (el juego entre la oferta y la demanda, comprar barato para vender caro, etc.) es la base del sistema capitalista.

Veamos, ahora, las cosas desde un prisma distinto: Quienes conformaron el Consejo de accionistas y el Directorio de las empresas que estaban por quebrar y fueron absorbidas y rescatadas por el gobierno de los Estados Unidos de América con el fin de evitar esa quiebra se han retirado a sus mansiones de lujo con cientos de millones de dólares a buen resguardo en sus cuentas bancarias seguramente abiertas en paraísos fiscales. Que sepamos, ninguno de ellos se ha suicidado de vergüenza o pedido disculpas a sus accionistas o cobrará el subsidio de desempleo. Es decir que ganaron dinero, se repartieron los beneficios durante las épocas de vacas gordas y en la época de vacas flacas, casualmente provocada por ellos, no se mostraron dispuestos a reinvertir esos beneficios en sus empresas por miedo a perderlos por lo que llamaron a papá Estado (al que habían repudiado por años) para que se hiciese cargo del desaguisado que ellos habían provocado utilizando para ello el dinero de la gente a la que ellos habían estafado gracias a su actividad especulativa. Lindo ¿no?

Recuerdo ahora un comentario del Gran Wyoming en el cual destacó las críticas que recibió Hugo Chávez por haber estatizado empresas que daban ganancias y las felicitaciones que ha recibido el gobierno estadounidense por haber estatizado empresas que dan pérdidas, cualquiera de nosotros (ciudadanos de a pie) pensaría que debería haber sido al contrario (Por más antipático que nos sea Hugo Chávez).

Como conclusión, dejo a quien lea esto la tarea de buscar las referencias y de terminar mi caótico razonamiento, creo que los Estados deberían intervenir y regular los distintos mercados de la misma forma que regulan a la sociedad. Los ciudadanos tenemos leyes y normas que respetar y las empresas también deberían tenerlas, la ausencia de reglas permite que el único límite sea el de la ambición y todos sabemos que una de las cualidades humanas es que nuestra ambición y codicia tienen a ser infinitas.

sábado, 12 de julio de 2008

inconsciencia política


Si habláramos de política desde la ignorancia, si habláramos de política olvidando todos los tratados acerca de esta “ciencia” escritos hasta el momento obtendríamos resultados harto curiosos, especialmente si tenemos en cuenta que muchos de los aspectos conflictivos en esta área nacen de interpretaciones o estudios realizados por distintos estudiosos de la misma.

Iniciemos con el concepto de democracia, que generalmente entendemos como el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. En una democracia directa si existen 10 personas que dicen que sí es sí, aunque existan 9 personas que digan que no, en una democracia indirecta, es decir, cuando el gobierno de un Estado se ejerce a través de representantes elegidos por el pueblo a través de distintos mecanismos, si el 90% del pueblo dice que sí y el 10% del pueblo dice que no puede, realmente puede, ser no.

¿Por qué existe esta paradoja? Porque supuestamente, según los estudiosos del tema, el Gobierno de un Estado ha de impedir que se establezca una tiranía de la mayoría sobre la minoría, es decir que el Gobierno de un Estado ha de impedir que la mayoría lesione los derechos de la minoría en su beneficio lo que, dependiendo del ejemplo, podría ser acertado o desacertado. Por ejemplo ¿Es válido que el Gobierno de un Estado proteja el derecho a la propiedad de una persona aunque esta persona tenga una empresa que libera agentes contaminantes que afectan la salud de sus conciudadanos? No, no es válido, el derecho a la salud de los ciudadanos está por encima del derecho a la propiedad. ¿Es válido que un Gobierno acepte condenar a muerte a un ciudadano solo porque el 90% de la ciudadanía lo considera un asesino? No, no es válido, porque el 90% de la ciudadanía puede que no sepa todos los hechos del caso acerca del cual opinan con lo cual su opinión, en este caso, sería errada.

¿Cuándo, entonces, un Gobierno puede lesionar u obviar los derechos de un ciudadano para proteger el derecho de la mayoría? Cuando la actividad desempeñada por este ciudadano afecta el bienestar de la mayoría ¿Lógico? Sí, lo es, pero en la acción no es así.

En la realidad los derechos de la mayoría no son tenidos en cuenta por el Gobierno, muchas veces el Gobierno aprueba y promueve leyes que facilitan la tiranía de la minoría sobre la mayoría ¿Por qué digo esto? Porque las pruebas mandan.

El Gobierno suele reconocer el derecho de los empresarios, una minoría, a fijar sus precios pero no suele reconocer los derechos de una mayoría, los trabajadores, a fijar sus salarios. El Gobierno suele reconocer los derechos de una minoría, los músicos, escritores, investigadores, etc., a cobrar una suma de dinero eternamente por el fruto de su trabajo intelectual más no suele reconocer los derechos de la mayoría a cobrar un dinero por el fruto de su trabajo tanto intelectual como físico. El trabajador común tiene derecho a una jubilación o pensión siempre y cuando aporte, el músico, el artista, el investigador, aporte o no aporte cobra derechos por su labor ¿Aparece esto como justo? No, pero el Gobierno no solo lo permite, sino que lo defiende.

Detengámonos un poco ¿Por qué algo tan bello como la idea de Democracia se ha transformado, en la práctica, en algo tan sucio? La respuesta es “por los intereses particulares y de partido”.

Todos sabemos que cualquier político es una persona, como toda persona tiene ambiciones personales, estas ambiciones personales solo podrán, en este caso, conseguirse si logra que una mayoría lo vote y todo político sabe, esto es de jardín infantes, que cuando más personas con ascendencia sobre la gente lo apoye más posibilidades tiene de conseguir su voto.

Por otra parte todo político pertenece a un partido, ese partido necesita financiarse y para financiarse recurre a distintos métodos y uno de esos métodos son las donaciones realizadas por personas supuestamente “altruistas” que buscan el bien de la sociedad. Sin embargo, al aceptar las donaciones “altruistas” se genera un compromiso entre el partido y el supuesto “altruista” y ya sabemos lo que esto significa.

Como corolario, tendremos a un político que obedece no al mandato del pueblo, como debería ser, sino a las necesidades de las “personas relevantes” que le apoyan y de las “personas altruistas” que donan dinero a su partido ¿Una mierda no?

¿Y por qué un político puede desoír el deseo de quienes lo eligen y cumplir el deseo de la minoría interesada que lo apoya? Gracias a las conclusiones de los distintos estudiosos que han escrito textos de Ciencia Política, estudiosos que relativizan el bienestar del pueblo, que hablan de la tiranía de la mayoría sobre la minoría, etc., etc., etc.

Hablemos sabiéndonos idiotas ¿Qué es un político? Desde un punto de vista idiota un político es una persona cuya vocación es “servir al pueblo” ¿Qué significa, entonces, triunfar para un político? Que el pueblo sea feliz, que la mayoría del pueblo sea feliz ¿Un político está por encima o por debajo de los deseos del pueblo? Dado que un político llega al Gobierno solo si el pueblo lo elige, el político está por debajo del pueblo, por eso es el primer mandatario y no el primer mandante, el político debe obedecer el mandato de la mayoría, no tiene la opción de desobedecerlo sin incumplir este mandato, es decir, sin transformarse en un gobernante ilegítimo.

Dicho de otra forma, un Gobierno es legítimo sí y solo sí obedece y cumple el mandato de la mayoría que lo ha elegido, es ilegítimo si desobedece este mandato.

Y dado que el poder de un político emana del pueblo, nadie que esté bajo el mando de este político puede ir contra el pueblo. Ni el ejército, ni la policía, ni los jueces, ni los legisladores, nadie, absolutamente nadie, puede desoír el mandato del pueblo.

Desde este punto de vista si la mayoría de cualquier Estado opina que las sociedades que cobran los derechos de autor o las patentes medicinales o las patentes de invención están completamente desubicadas en su operar, estas sociedades han de ser desoídas y ha de ser escuchada la opinión del pueblo y estas sociedades han de adaptarse a esta opinión.

Desde este punto de vista si el pueblo opina que las entidades financieras están meando fuera del tarro el Gobierno debería tomar medidas contra estas entidades financieras y no contra el pueblo.

Desde este punto de vista si un cuerpo de policía recibe la orden de disolver una manifestación popular el cuerpo de policía debería decir que NO, que el pueblo como soberano tiene derecho a manifestarse y que ellos no son quienes para desobedecer al pueblo en su deseo.

Y así, y así, y así.

Pero además de idiotas somos ingenuos. Todos sabemos que los políticos desean llegar a una posición de poder no para servir, sino para servirse, el Presidente se ha transformado en el primer Dignatario, no en el primer Mandatario, la mujer del presidente es la primera Dama, cosa estúpida de decir en una democracia real, donde su esposo es un mero servidor de quienes lo han votado, por lo que cualquier mujer de ese país está en una posición de privilegio respecto a ella.

¿Por qué, entonces, sucede lo que sucede? Porqué los verdaderos dueños del poder no se deciden a tomar las riendas en su mano de una vez por toda y se dejan convencer por una panda de mercenarios y terminan aceptando que hay quien sabe hacer mejor las cosas, lo que no es cierto…

y si alguien piensa que eso es cierto…

que mire en su bolsillo y en el bolsillo de aquellas personas cuyo principal objetivo es trabajar para que su familia tenga la posibilidad de tener futuro.

Y si sigue pensando que es cierto… es aún más idiota que quien ha escrito esto.

domingo, 29 de junio de 2008

siglo XXI o medioevo

¿Existe un remedio inmediato para solucionar la crisis actual? Sí, existe ¿Bajar los salarios? ¿Congelarlos? ¿Aumentar la jornada de trabajo? No, es mucho más simple ¿Cuál es? Pues, considerar a la especulación como un delito de lesa humanidad ¿Por qué? Porqué lo es.

Hace decenas de año no existían personas que nuclearan el poder económico suficiente como para influir fuertemente en el mercado a escala mundial, hoy eso ha cambiado. Considerando que en una compra de futuros basta con depositar el 10% en concepto de garantía la compra de, por ejemplo, barriles de petróleo a futuro por 100 millones de dólares implica el desembolso de la suma de 10 millones de dólares y en la tierra, hoy día, existen muchas fortunas que superan los 1.000 millones de dólares y existen muchas empresas de inversión que manejan las inversiones de varias de estas fortunas sumadas por lo cual la conclusión ingenua y dócil a la que llegamos es que están en condiciones de manejar, influir, de controlar el alza o la baja de precios de un determinado producto.

Hoy, los holdings de inversión parecen apostar al alza de los precios del cereal y del petróleo más deberíamos decir, si queremos tener posibilidades de acierto, que están impulsando el alza en los precios de estos productos, y el precio de estos productos seguirá subiendo hasta que estos holdings se decidan a convertir la inversión en beneficio ¿Cómo? Pues bastaría con vender sus opciones de compra de una X cantidad de barriles de petróleo a futuro por un porcentaje del valor estipulado en el contrato antes de que el plazo tenga tiempo de cumplirse. El comprador pensará que ha hecho un buen negocio, ha comprado una X cantidad de barriles a un precio muy inferior al que alcanzarán en el momento de realización del contrato pero eso depende, siempre depende, de que el precio no caiga en el momento de la realización…

…pero si muchos grandes inversores se deciden a vender sus opciones de compra a futuro el precio caerá…

…con lo cual el comprador de estas opciones perderá dinero y los holdings de inversión serán quienes obtengan, en realidad, jugosas ganancias.

No es la primera vez que pasa ni será la última, a menos que los Estados comiencen a trabajar de manera globalizada para acabar con la plaga de los creadores de crisis, porque eso es lo que son, creadores de crisis. El problema es que los primeros mandatarios, y tendríamos que definir el término
mandatario de manera correcta, han recibido ayudas monetarias de estos holdings para poder acceder a su puesto, al igual que los senadores, los diputados y toda la retahíla de cargos políticos que vienen detrás.

¿Es normal que se hable de congelar los salarios cuando uno de los
primeros bancos españoles estima que este año tendrá ganancias de 10.000 millones de euros? ¿Es normal que el Estado apoye a la gran empresa cuando se sabe que la mayor creadora de empleo es la pequeña y mediana empresa?

Sería mucho más lógico que un Estado apoyara impositiva y económicamente a las PyMEs para favorecer su creación y desarrollo que a una gran empresa, ya que en una PyME se crea un puesto de trabajo con una inversión de dinero muy inferior que la que precisa una gran empresa (Una PyME genera un puesto de trabajo con una inversión 10 veces inferior al que precisaría una gran empresa con el mismo objeto).

Mientras que lo lógico sería aumentar el salario de los trabajadores para paliar los efectos que la inflación, subproducto de toda crisis, tiene sobre los mismos, mientras que lo lógico sería beneficiar impositivamente a las PyMEs al tiempo que se incrementan los impuestos que recaen sobre la gran empresa, lo que se hace es lo contrario.

De igual manera, se hace recaer la “culpa” del aumento del desempleo sobre los derechos que los trabajadores han obtenido luego de años de luchas y de numerosísimas muertes, procurándose por parte de los Estados limitar o destruir directamente estos derechos para equiparar la capacidad competitiva de las empresas con aquellas empresas que residen en países con mano de obra esclava. La conclusión lógica es que la única forma de conseguir esto es transformar en mano de obra esclava a los trabajadores de aquellos países cuya legislación laboral protege al trabajador de los abusos de sus empleadores ¿Pero acaso el Estado no ha de proteger a quienes le conforman, sus ciudadanos, evitando que existan abusos por parte de los más poderosos? ¿No sería más lógico considerar a la mano de obra esclava como “competencia desleal” y evitar el ingreso o uso de estos productos en la Unión Europea y otros países donde sí se respeta y reconoce que el trabajador es un ser humano que posee derechos, dignidad y necesidades y que no ha de usarse simplemente como una bestia de carga?

He llegado a creer que estas crisis periódicas son un sistema utilizado para volver a la época medieval, en la cual el señor tenía todos los derechos y privilegios y el pueblo llano solo poseía obligaciones.

¿Nadie más percibe que se está involucionando en la historia hacia un nuevo despotismo en el cual millones de seres solo podrán justificar su existencia a través de la satisfacción de los caprichos de su señor o “propietario”?

Indudablemente, una persona normal diría “esta astilla que se ha clavado en mi dedo me causa dolor, sacaré, entonces, la astilla”, pero los líderes políticos y pensadores actuales parecen pensar que lo mejor es amputar el dedo porque, en síntesis, si la especulación origina estas crisis ¿No sería ideal amputar la especulación y no condenar a millones de personas a condiciones de vida infrahumanas para que la especulación prosiga proporcionando beneficios astronómicos a un pequeño porcentaje de gente?

Pero nadie se atreve a romper el cerdito de las monedas…

…porque, al fin y al cabo, no son ellos quienes deberán pagar los costos de la fiesta.



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sábado, 14 de junio de 2008

los juegos que no todos juegan

Ciertas cosas, inevitablemente, conducen a reflexionar acerca de las asimetrías sociales que se registran, de forma más que evidente, en estos tiempos. Por ejemplo, y teniendo en cuenta que los beneficios son el “salario” de una empresa, podemos decir que mientras las grandes empresas han aumentado sus “salarios” de manera continua cada uno de estos años los trabajadores los han tenido congelados con el pretexto de que si se incrementaban la inflación se desataría. Extrañamente, la inflación parece haberse desatado pese a que los salarios se han mantenido invariables y ahora lo que se dice es que los salarios han de mantenerse estables para que la inflación pueda contenerse.

Desde un punto de vista formal y luego de haber andado revolviendo antiguos y polvorientos escritos he deducido que lo que llamamos inflación es un subproducto de la expansión monetaria, cuando más moneda circula más peligro de inflación existe porque, como nos han hecho saber los más grandes pensadores económicos de occidente, a mayor oferta menor precio, la abundancia abarata, la escasez encarece, si se crea moneda sin haber creado, al mismo tiempo, riqueza, las cosas suelen ponerse feas porque es como poner en juego más boletos para un mismo premio (los jugadores saben que el valor de un billete de lotería suele ser razonable cuando el monto del premio guarda una razonable relación con la cantidad de billetes emitidos). Ahora bien ¿los aumentos de salario producen el efecto de aumentar la masa monetaria de un Estado? Indudablemente un Estado deberá poner más dinero en circulación para satisfacer la demanda de dinero en metálico por parte de las empresas para poder tener la capacidad material de pagar los salarios a sus trabajadores pero…

…por casualidad el trabajo es el más genuino creador de riqueza conocido por el hombre, trabajar implica, necesariamente, agregar valor a algo, los obreros de las fábricas automotrices agregan valor a un conjunto de chapas y piezas de motor al ensamblarlas y el fabricante, que sabe eso, les paga una x cantidad para obtener X beneficios. Es decir que mientras el aumento de salario sea menor que el aumento de valor generado por el trabajo del obrero la emisión de moneda está justificada y tiene un “respaldo” lógico. De allí que uno pueda decir alegremente que mientras el salario sea inferior a la plusvalía generada por ese trabajo no existen razones para hablar de inflación ya que todo aumento de salario se corresponde con una creación de riqueza genuina.

La inflación, pues, no es provocada por el aumento de salario ¿Qué la provoca entonces? A vuelo de pájaro la inflación es provocada por el empresario que, al aumentarle los salarios a sus obreros, aumenta también el precio de su producto para mantener incólume su “margen de beneficios”, es decir que si el empresario reconociera el derecho que un trabajador tiene a participar un poco más de la riqueza que su trabajo genera y no aumentase el precio de su producto para mantener ese “margen porcentual” de beneficios no podríamos hablar de inflación, sino de una más correcta distribución de la riqueza ya que, lógicamente también, existe una correlación directa entre PNB y plusvalía, y un aumento de la participación de los trabajadores en la plusvalía por ellos generada conlleva directamente a un aumento de la participación de los trabajadores en el PNB con lo que se podría concluir que aumentar el salario ayuda a redistribuir riqueza.

Increíble pero real, uniendo las barbaridades económicas dichas en este artículo podemos concluir que la inflación es provocada por una más justa redistribución de la riqueza… ¿Qué loco, no? No tanto.

Históricamente la inflación ha sido considerada “el impuesto a los pobres”, es decir que las clases asalariadas y más desposeídas la sufren en mayor medida que las clases acomodadas que tienen, siempre, una forma de ponerse a cubierto de sus efectos. Dicho de otra forma, todo proceso inflacionario termina produciendo una migración de la riqueza desde las clases bajas hacia las clases altas y una ingenua muestra de esto es que mientras los trabajadores no ven incrementado su salario de manera automática los empresarios si pueden aumentar de manera automática sus beneficios con la sencilla técnica de aumentar el precio.

Ahora ¿No estaremos confundiendo síntoma con causa? ¿Y si el aumento de precios fuese la causa de la inflación y no su síntoma? ¿Y si la inflación fuese causada por este deseo del empresario de mantener estable su “margen porcentual de beneficios”? No sé si será cierto, pero suena más lógico pensar esto que pensar que es originada por un aumento de sueldo. Dicho de otra forma, si el empresario diese un aumento real de salario, es decir, si el empresario aceptase compartir más equitativamente la plusvalía generada por sus trabajadores con ellos sin correr luego a aumentar el precio de su producto no podríamos hablar de proceso inflacionario.

Pero el proceso inflacionario actual no ha sido provocado por un aumento de salario ¿Qué lo ha provocado entonces? Pues, otro de los viejos mecanismos utilizados para concentrar, que no generar, riqueza.

Es como si viéramos una hermosa mujer y la deseáramos, pero todo el mundo nos dijera que es “fácil”, que “lo hace con cualquiera”, la posibilidad de salir con ella y ser cornudos o ser el número cien en yacer a su costado le quita valor a esa belleza, digamos que nos desanima ¿levemente? Supongamos que vivimos en una tierra amable y rica, un vergel de esos que ya no existen y que los sabios del lugar comienzan a decir que se acerca un desastre de esos que ya no se fabrican ¿No nos pondríamos nerviosos? ¿No cambiaría eso nuestra conducta? ¿No empezaríamos a disfrutar menos? Tal la fuerza del rumor y más cuando ese rumor proviene de personas con “autoridad” reconocida.

Un grupo de inversores manejando un volumen de dinero suficiente pueden trastocar la economía de una forma jamás vista en el pasado y jamás ha sido eso tan posible como ahora. Nos alcanza con considerar que el 20% de la población mundial posee el 80% de la riqueza mundial. Los juegos especulativos que surgiesen de ese 20% (en realidad de menos de ese 20%) pueden trastocar todos y cada uno de los mercados ¿Con qué fin? Concentrar el poder (la riqueza) cada vez más en cada vez menos manos. ¿Alguien realmente cree que el petróleo se ha agotado tanto de un año al otro como para triplicar su precio? ¿Alguien realmente cree que los biocombustibles consumirán todo el cereal y demás alimentos disponibles? Decir que todo el petróleo se agotará en tantos años implica decir que “hemos explorado cada palmo de este mundo y sabemos que no hay más yacimientos de petróleo en él”. De lujo ¿no? Aún siguen apareciendo especies de animales que desconocíamos y hasta encontramos tribus perdidas en el amazonas pero ya sabemos que de petróleo nada de nada por ninguna parte.

Además, inexorablemente, deberemos cambiar hacia formas de energía no solo renovables, sino menos contaminantes si no deseamos que nuestros hijos aprendan a vivir en una especie de horno de microondas a escala planetaria, por lo cual una disminución de la cantidad de petróleo solo debería empujarnos a investigar más la forma de reemplazarlo sin contaminar tanto y, aunque no se agotase, deberíamos abandonarlo como suministrador de energía en el corto plazo para que nuestros descendientes tengan la posibilidad de seguir viviendo.

Despertemos entonces y aceptemos que las crisis inflacionarias son, simplemente, parte del juego que concentra la riqueza en pocas manos, que el problema no es que los salarios aumenten, sino que los empresarios no nos permitan participar en un mayor porcentaje de la plusvalía que nosotros mismos generamos, que hacer caso de los precios de un mercado de futuro cualquiera equivale a decir que creemos en nigromantes y brujos ya que “adivinar” el precio que algo tendrá en un año es exactamente lo mismo que predecir con quien nos casaremos tirando las cartas. Los especuladores “saben” que si se comprometen a comprar un barril de petróleo a U$S 200,00 en un año lo más probable es que el precio del barril llegue a ese precio, y lo más gracioso es que ellos pagarán ese dinero recién en un año, es decir, no lo pagan hoy pero hoy establecemos el precio del petróleo teniendo en cuenta eso…

¿Puede un especulador predecir el futuro? No, pero si tiene el dinero suficiente puede crearlo, y ese es uno de los juegos que muy pocos juegan y que todos los demás pagamos.

Es hora de abrir los ojos para no resignar nuestros derechos.

Enlaces de interés

domingo, 1 de junio de 2008

petróleo, cereales y vivienda


De entre muchas causas de la inflación destaco estas tres, extraídas de Wikipedia:



  1. Inflación de demanda (Demand pull inflation), cuando la demanda general de bienes se incrementa, sin que el sector productivo haya tenido tiempo de adaptar la cantidad de bienes producidos a la demanda existente.

  2. Inflación de costes (Cost push inflation), cuando el coste de la mano de obra o las materias primas se encarece, y en un intento de mantener la tasa de beneficio los productores incrementan los precios.

  3. Inflación autoconstruida (Build-in inflation), ligada al hecho de que los agentes prevén aumentos futuros de precios y ajustan su conducta actual a esa previsión futura.

Casualmente, el mercado de futuros se define como aquel en el cual se negocian contratos en los cuales las partes se comprometen a comprar o vender en el futuro un determinado bien definiendo en el presente la cantidad, precio y fecha de la operación (Extraído de Quality Consultants) ¿Cómo consigue beneficios un inversor de futuros? En este tipo de operaciones el obtener beneficios depende de la capacidad de “acertar” en cuanto al comportamiento de mercados a una fecha determinada. Por ejemplo, si alguien hubiese cerrado un trato hace seis meses en el cual compraba dos millones de barriles de petróleo a, digamos, U$S110,= con fecha de operación del 27 de mayo de 2008 la unidad estaría en condiciones de obtener U$S18,85,= por barril de beneficios.

Por supuesto, una vez firmado el contrato las partes pueden traspasarlos obteniendo de esta forma un beneficio menor pero más inmediato. Este tipo de operación puede definirse, sin la menor duda, como una actividad de
especulación económica ya que esta se define como “el conjunto de operaciones comerciales o financieras que tienen por objeto la obtención de un beneficio económico, basado en las fluctuaciones de los precios” (Wikipedia).

¿Podría, entonces, ser cierto que
el alza del precio del petróleo sea una burbuja especulativa tal y como sostiene George Soros? Si bien existen analistas económicos como Paul Krugman que sostienen que esta alza no es una burbuja sino una consecuencia del mecanismo de la oferta y la demanda sería necio no admitir que el precio del petróleo y de los cereales crecen impulsados por las expectativas de alza que reinan en el mercado de futuros.

Es decir que los agentes que participan en el mercado de futuros prevén aumentos de precios y ajustan su conducta actual a esa previsión futura, tal es la definición de la inflación autoconstruida, dicho de otra forma, el monstruo se alimenta a sí mismo.

En síntesis, los inversores disponen sobre la mesa los siguientes datos:



  1. La demanda de petróleo seguirá creciendo mientras que su producción se mantendrá estable o decrecerá.

  2. Los yacimientos actuales de petróleo han alcanzado su capacidad de producción máxima o empiezan ya a decaer.

  3. El valor del dólar sigue cayendo frente a otras monedas, etc.


Extrayendo de estos datos la conclusión lógica de que el precio de este producto seguirá en alza pero, un segundo, que esto no es todo.

De igual manera, quienes invierten en el mercado futuro de cereales manejan datos por el estilo, por ejemplo, la población mundial crece a un ritmo más elevado que la producción de cereales, existe la posibilidad de que ingentes cantidades de cereal se utilicen para producir biocombustibles, etc. De este tipo de datos se deduce que existirá un déficit futuro en la producción de cereales, déficit que garantiza el aumento de precio de los mismos.

El encarecimiento de los combustibles crea inflación por sí mismo ya que es raro encontrar algún producto en el cual no incida el encarecimiento de los costos de transporte. Al mismo tiempo el encarecimiento de los cereales es trasladado por el productor directamente al precio de estos o de los productos que los utilizan y crean inflación por sí mismos.

Sí sumamos a estos dos efectos un tercero, el no crecimiento del PNB causado por la crisis inmobiliaria nos encontramos con un entorno característico: Una economía estancada, que no registra un crecimiento económico más un proceso inflacionario. Este entorno recibe el nombre de
estanflación.

¿Pero puede esta inflación explicarse a través de mecanismos monetarios? Normalmente se aceptaba que una de sus causas era cuando el índice de emisión de moneda superaba el índice de crecimiento del PNB sin embargo vemos aquí que las causas de esta inflación son ajenas a las economías nacionales, esta inflación nace en el mercado de futuros y se alimenta a sí misma, dicho de una forma llana y simple, esta inflación es “no legítima”, producto del afán de conseguir beneficios “forzando” el aumento de precios y no de una previsión acertada del comportamiento del mercado ya que muchos expertos opinan que el
actual precio del barril de petróleo es fruto de la especulación.

Indebidamente, se ha permitido que la especulación lisa y llana regule la vida económica del Estado ya que en la especulación se encuentra el inicio de la crisis inmobiliaria y el parón del crecimiento del PNB, en la especulación se encuentra la razón del exagerado incremento del precio del petróleo, en la especulación se encuentra el origen del exagerado incremento del precio de los cereales.

¿Puede dejarse depender el bienestar de los ciudadanos de una nación entera de las ansias por obtener beneficios de un pequeño porcentaje de la sociedad? Esta es la vieja pregunta que sigue sin hallar respuesta por parte de quienes tienen el poder de cambiar las cosas… si es que se desea cambiarlas.

domingo, 25 de mayo de 2008

porque existen cosas que jamás se difundirán lo suficiente

Declaración Universal de Derechos Humanos
Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948



Preámbulo


Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana,

Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad; y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias,

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión,

Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones,

Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres; y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad,
Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y

Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso,

La Asamblea General

Proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.



Artículo 1

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2

Toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.


Artículo 5


Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.


Artículo 6


Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.


Artículo 7


Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.


Artículo 8


Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.


Artículo 9


Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.


Artículo 10


Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.


Artículo 11


1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.
2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.


Artículo 12


Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.


Artículo 13


1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país.


Artículo 14


1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.


Artículo 15


1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.


Artículo 16


1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.
3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.


Artículo 17


1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.


Artículo 18


Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.


Artículo 19


Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.


Artículo 20


1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.


Artículo 21


1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.
2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.
3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.


Artículo 22


Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.


Artículo 23


1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.


Artículo 24


Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.


Artículo 25


1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.


Artículo 26


1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.


Artículo 27


1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.


Artículo 28


Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.


Artículo 29


1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
3. Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.


Artículo 30


Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

viernes, 16 de mayo de 2008

la ciencia equívoca

Joaquín Guzmán Cuevas, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla es el autor de este artículo llamado “La economía es una ciencia elaborada por y para los ricos” que considero debería ser leído con detenimiento especialmente porque, además de coincidir con mucho de lo dicho en esta bitácora, agrega un factor nuevo a la ecuación.

Según Joaquín Guzmán Cuevas la ciencia económica no tiene como objeto la problemática de los más desfavorecidos y, cuando la tiene, la considera una variable exógena al correspondiente modelo económico. También señala lo siguiente:

“Situados en nuestro tiempo, en un artículo de finales de 2002,
Paul Krugman, realiza un análisis de cómo las desigualdades de renta se están acentuando en los Estados Unidos y en otros países occidentales desde la década de los setenta del siglo pasado. Según sus palabras, estamos volviendo a “la realeza del antiguo régimen”, es decir, a una plutocracia en el que las crecientes fortunas de unos pocos compran voluntades, financian campañas electorales y terminan por imponer sus intereses particulares en las políticas impositivas y en las grandes decisiones gubernamentales de carácter económico e incluso político.”

Dentro de este contexto pueden explicarse determinadas costumbres gubernamentales a la hora de tomar decisiones para paliar las distintas crisis económicas. Estas decisiones pueden enumerarse en la creación de nuevos impuestos indirectos como el IVA, o el incremento de su tasa, que hacen recaer de manera no proporcional a la riqueza los costos de mantenimiento del Estado, las reducciones, deducciones, etc., destinados a disminuir el monto del Impuesto a la Renta que han de pagar las grandes empresas y grandes fortunas, la costumbre de atacar los procesos inflacionarios a través de congelamientos o reducciones salariales antes que tocar los beneficios empresariales y grandes patrimonios, la costumbre de culpar a la “excesiva” legislación protectora de los derechos del trabajador como una de las razones de la baja competitividad, del desempleo, de la inflación, etc.

Como bien expresaba Manuel Ortiz, administrador de la bitácora “Apuntes de bolsillo”, en su post
Democracia Interna, sería deseable que los partidos políticos españoles aprendieran y aplicaran los principios de democracia partidaria que se aplican en los EE.UU. y son responsables de las internas que hoy protagonizan Hillary Clinton y Barack Obama en su carrera hacia la Casa Blanca como representantes del partido Demócrata.

Sin embargo, y como bien lo destaca uno de los comentaristas del post, Rafael García Almazán (administrador de la bitácora
Kabila) el enorme costo que supone llevar adelante el proceso de las primarias transforma el proceso de democrático en plutocrático, creando compromisos entre los candidatos y las empresas y personas que han aportado grandes sumas a sus respectivas campañas.

La pregunta sería entonces ¿Cómo evitar que el sistema democrático se transforme en un sistema plutocrático para que, de esa forma, quienes salgan elegidos para ocupar los distintos cargos de gobierno representen verdaderamente los intereses de quienes le dieron su confianza a través del voto? Porque una democracia no es solamente un sistema que permite que el gobierno sea elegido a través del voto por el pueblo, sino que es un sistema en el cual ese gobierno elegido por el voto del pueblo cumple con el
mandato dado por quienes lo votaron, administrando los bienes del Estado, haciendo que cada integrante de ese Estado participe de manera proporcional a su capacidad financiera (riqueza) de los costos de mantenimiento del Estado, etc., en procura de alcanzar un estado de bienestar que comprenda a la totalidad de los ciudadanos que componen el mismo.

Pero contrario a esto, basta con observar cómo se incrementa el proceso de concentración de la riqueza para descubrir que los gobiernos actuales no actúan como mandatarios sino más bien como
amanuenses de los sectores financieramente más poderosos de la sociedad.

domingo, 11 de mayo de 2008

distopia

Planeaba escribir este post como un ensayo mas mi aversión a la posibilidad de caer en la pedantería, más cuando hablaré de cosas que todos saben, me alejó de esa planificación inicial decidiéndome a intentar conseguir un tono de reunión de café, donde nos dejamos llevar por las ideas sin importarnos tanto el que exista, o no, alguien que anteriormente ha pensado lo mismo que estamos diciendo.

Cuando pequeños todos, en mayor o menor medida, pensábamos en un futuro próximo a la
utopía, un futuro dónde los viejos problemas humanos hubiesen ya encontrado una solución o estuviesen en vías de solucionarse, sin embargo traspasada la barrera del año 2.000 nos encontramos con que:


  1. En los EE.UU. se aprueba una ley que permitirá a los organismos federales monitorear el ADN de los recién nacidos hasta que cumplan 6 meses de vida.

  2. El gobierno de los EE.UU. sostiene un centro de detención ilegal en Guantánamo, donde se aplican torturas a los allí detenidos.

  3. La Patriot Act ha dado el poder a las fuerzas policiales gubernamentales para actuar sin tener en cuenta los derechos civiles más elementales.

  4. La Unión Europea está en los pasos finales para aprobar una ley que le permitiría encarcelar a los inmigrantes ilegales y extraditarlos a su país de origen sin necesidad de contar con una orden judicial.

  5. En Inglaterra 4 policías fueron filmados cuando detenían y, durante la detención, mataban a un turista nigeriano y la justicia dictaminó su no procesamiento por no contar con pruebas suficientes.

  6. Una organización privada, la SGAE, promueve una ley casi impositiva que la favorece, consiguiendo además que el Estado español le apoye en su gestión sin monitorizar o investigar su funcionamiento.

  7. Distintas empresas privadas fuerzan a distintos gobiernos a aprobar leyes que las favorezcan bajo la amenaza de trasladar sus operaciones a países con una legislación laboral más laxa, por no decir inexistente, si sus demandas no son atendidas.


  8. La industria farmacéutica antepone los intereses del capital a los intereses de la salud en sus investigaciones.

Expuesto de otra forma, vemos que los derechos de la gente son derrotados por la necesidad de las empresas, que los derechos humanos inalienables son, en realidad, una simple convención que podemos dejar de lado cuando nos aprieta un poco el zapato, que la investigación farmacéutica privada no busca la cura de las enfermedades sino simplemente poder hacer negocios con ella, que si sumamos, por ejemplo, el lento abandono de los derechos humanos, la creciente influencia del poder empresarial sobre las decisiones de los gobiernos, la monitorización del ADN por parte de los organismos gubernamentales estadounidenses y este artículo de John Stossel podemos llegar a pensar que el día de mañana nuestro banco podría tener el derecho legal a embargar y subastar uno de nuestros órganos para cobrarse nuestras deudas…

Loco pero ciertamente posible, el camino está realizándose solo que no podemos, o queremos, verlo.

¿Cuántos de nosotros pensamos que era posible que un gobierno encarcelara personas sin juicio previo y le aplicase torturas psicológicas y fuese considerado, al mismo tiempo, democrático? Esto está sucediendo en Guantánamo.

¿Cuántos de nosotros pensamos que la xenofobia y el racismo podrían ser utilizados como plataforma que permitiese aspirar a la presidencia de un país? Creíamos que después de Hitler nadie acudiría a este método, pero se ha acudido y casi con éxito.

Los líderes políticos actuales están más ocupados en atender los reclamos de las grandes empresas para
asegurarse su retiro de la vida política que en atender las necesidades de los ciudadanos para solucionarlas. En todo el mundo tenemos ejemplos de corrupción política, de despotismo y tiranía, de nuevas formas de esclavitud llamadas “trabajo”.

¿Este era el futuro que se deseaba, que queríamos? ¿Esto es lo que llamamos civilización?

Crecimos y nos dijeron que las utopías eran irrealizables, que no valía la pena soñar con ellas, que debíamos ser
pragmáticos y esto nos ha llevado a acercarnos a un futuro distópico, donde los viejos problemas de la humanidad se agravan en lugar de solucionarse, donde el bien común se sacrifica en pro del bien particular de la gran empresa, donde los derechos individuales están condenados a difuminarse hasta desaparecer.

¿No deberíamos comenzar a pensar en otra forma de hacer las cosas? El capitalismo ha llevado a la más fantástica
concentración de la riqueza registrada en los anales de la historia, en un mundo de 6.000 millones de habitantes el 20% de la población participa del 2% de la riqueza mientras que el 20% más rico se reparte el 74% de esta ¿No ha llegado la hora de abandonar o al menos modificar la forma de hacer las cosas? ¿Cuál es el sistema moral que justifica que 1.200 millones (mil doscientos, sí) de personas vivan con menos de un dólar al día? Yo, por mi parte, lo desconozco.

Y los gobiernos de los Estados más avanzados del mundo en derecho laboral están deshaciendo sus leyes para que “sus empresas” puedan competir con las empresas que existen en aquellos países en los cuales la frase “derecho del trabajador” no se conoce… y supongo, también, que hasta el menos avispado se dará cuenta hacia donde nos conduce eso.

jueves, 8 de mayo de 2008

equilibrista o de la inflación

Hace unos dos días compré una bombona o garrafa de gas y pagué, por ella, € 14,40. No pude dejar de sorprenderme por esto ya que la última que había comprado, dos o tres semanas atrás, me había costado € 12,50 lo que implica que en ese lapso de dos semanas el precio de la bombona o garrafa de gas se había incrementado en aproximadamente un 15% así que supongo se ha acelerado la inflación.

Luego hojeo el diario
Sur del 4 de mayo y me entero que en Andalucía el paro está creciendo a pasos agigantados y recordé, también, aquella noticia publicada en el mismo diario titulada “Los sindicatos avisan de que los trabajadores no aceptarán un recorte salarial por la crisis”.

Ahora bien, según recuerdo si disminuimos la inflación debería crecer el desempleo y si aumentamos el índice de inflación el desempleo debería bajar ya que “la inflación provoca la disminución del salario en términos absolutos” lo que, supuestamente, predispone a los empleadores a tomar más personal. Esto, en macroeconomía, se llama la
Curva de Phillips y, por lo expuesto en los dos primeros párrafos he de concluir que en Andalucía no funciona.

Lo que me llama poderosamente la atención es lo siguiente. Como se sabe a la inflación se la conoce en algunos sitios como “el impuesto a la pobreza” ya que cuando más bajo estás en la escala de ingresos más te afectan sus efectos. Esto se explica porque la inflación provoca una disminución del poder adquisitivo de la moneda y esta pérdida de poder adquisitivo solo puede ser compensada aumentando la cantidad de moneda y, cómo sabemos, los asalariados no tienen el poder de acrecentar sus ingresos por sí mismos sino que, por el contrario, sus ingresos (salarios) tienden a mantenerse estables y cuando se incrementan siempre lo hacen con un ritmo inferior al ritmo inflacionario.

También sabemos que los empresarios sí pueden mantener su margen de beneficios o incrementar sus ganancias aumentando sus precios lo que, en definitiva, es una de las causas de la inflación. Es decir que mientras los sectores compuestos por asalariados y personas de bajos ingresos no puede “aumentar” su precio los sectores de mayores ingresos si pueden hacerlo por lo que no sufren o sufren con muchísima menos intensidad los efectos de un proceso inflacionario.

También sabemos que en cualquier país del mundo la mayoría de la población está comprendida por los sectores de asalariados o personas de bajos ingresos. De hecho, en economía suele cumplirse el
principio de Pareto o del 80:20, es decir, el 80% de la población está comprendida en el sector de menores ingresos (pequeños empresarios, cuentapropistas, comerciantes al detalle, etc.) y asalariados mientras que el 20% de la población queda comprendida por el sector de ingresos altos.

Ahora bien, vamos a ver el hecho que ha provocado que mi contador de paradojas saltara hecho mil pedazos. Considerando que la inflación afecta mayormente a los sectores de menores recursos y asalariados ¿a alguien se le podría ocurrir recortar los salarios para luchar contra la inflación? Es de no creer, es absoluta y completamente kafkiano proponer medidas de este tipo pero si los sindicatos avisan lo que avisan es porque, seguramente, han escuchado algo acerca de eso. Dicho de otra forma: Cuando el río suena agua lleva.

Por otra parte, si la inflación y el desempleo crecen de manera conjunta ha de concluirse que la inflación no está provocada, en este caso, por el nivel de los salarios por lo que un recorte de salarios no ayudaría a su disminución sino, simplemente, a introducir de lleno a todo el país en una crisis de niveles apocalípticos ¿Qué es lo que provoca la inflación? Supongo que las emisiones de moneda realizadas por el Banco Central Europeo con el fin de paliar los efectos de la crisis inmobiliaria.

Estas emisiones de dinero estuvieron dirigidas a apuntalar a las distintas entidades financieras (léase Bancos) y evitar una crisis de liquidez dado que por cada Euro que un español tiene depositado los bancos han prestado 1,6€. Lo interesante aquí es que una de las causas de la inflación podrían encontrarse en la emisión de moneda destinada a apalancar la liquidez de los bancos cuyos propietarios suelen encontrarse entre las personas de mayores ingresos de un país cualquiera y a los cuales, seguramente, no se les pedirá ningún esfuerzo especial para ayudar a controlarla.

Dado que la inflación no puede relacionarse con un aumento del poder adquisitivo de la clase asalariada o de menores recursos y dado que sus raíces se encuentran, más que seguramente, en los desproporcionados índices de acumulación de riquezas por parte de la clase de mayores recursos (que engloba una menor cantidad de población), en el aumento del precio del barril de petróleo y en el aumento del precio internacional de algunos cereales ¿Por qué las clases menos beneficiadas y más afectadas por el problema han de pagar siempre los platos rotos? Como si estuviésemos obligados a hacer equilibrios perpetuamente en beneficio de quienes poseen presupuestos infinitos...

sábado, 26 de abril de 2008

creando la realidad


En el post anterior he hablado de los paradigmas ¿Por qué vuelvo sobre el tema? Porque a través de la manipulación de los paradigmas se puede manipular, a su vez, a las personas. Lo Real y la Realidad son dos cosas diferentes. Lo Real es independientemente del observador, la Realidad es lo que este observador percibe, percepción que está condicionada por el paradigma de este observador por lo cual, evidentemente, si logramos influir en este paradigma influiremos en la percepción que este observador tiene de lo Real, es decir, podemos generar una Realidad distinta y afín a nuestras necesidades.

Definido el paradigma como el conjunto de creencias, valores y experiencias de una persona dada mediante el cual esa persona entiende lo que percibe construyendo su idea de Realidad, es lógico suponer que modificando uno o dos de estos factores podemos modificar la manera de entender lo que se percibe y, por lo tanto, modificaremos su Realidad.

Esto, que parece imposible, ha sucedido en incontables ocasiones. Un avance científico, por ejemplo, puede provocar una modificación brusca del paradigma y cuando esto sucede puede encontrar una fuerte oposición social y hasta el rechazo general, tal como les ocurrió a Galileo y posteriormente a Darwin, para ser aceptado luego de manera paulatina.

Otros ejemplos de manipulación del paradigma a nivel social se encuentra en la historia, más precisamente, en la forma en la cual el partido nazi llega al poder en Alemania. El encargado de la publicidad del partido era consciente de que una mentira repetida la cantidad suficiente de veces se convertía en verdad y ese fue el sistema empleado.

En la actualidad este sistema sigue empleándose, basta con ver como dan una misma noticia dos periódicos de distinta ideología, pero también se utiliza esta propiedad de los paradigmas para manipular la bolsa, la economía en general, etc.

Podemos percibir que una empresa determinada es solvente y que conviene invertir en ella, sin embargo esta solvencia puede ser falsa, inexistente, y estar solventada por una hábil acción de Marketing. Para que de mejores resultados podemos fortalecer esta imagen con el aval de una de las más prestigiosas firmas auditoras conocidas. Tal fue la forma en la cual la empresa Enron se transformó en una de las compañías favoritas de los inversores estadounidenses, sin embargo, al ser descubierta la forma en la cual operaba esta sus acciones cayeron vertiginosamente, constituyéndose como una de las mayores estafas conocidas.

Esto nos indica que modificar el paradigma modifica nuestra percepción de lo Real, es decir, nuestra Realidad, pero cuando la distancia entre la Realidad y lo Real es demasiada el ser humano tiende a modificar su paradigma para reinterpretarla. Podemos influir, pero no eternamente y cuando más difícil sea discernir la distancia entre Real y Realidad provocada espuriamente más posible será el realizar una manipulación exitosa, cuando más personas o instituciones que tienen, para nosotros, autoridad avalen esa modificación, más exitosa será la manipulación realizada.

Otro ejemplo de esto es la forma en la cual pretende controlarse la inflación, para ello se sube aún más el Euribor y se hace hincapié en que no han de incrementarse los salarios, cuando en realidad la inflación, definida como la emisión de dinero en un índice superior al incremento del PBI o PNB, está mayormente provocado por la gran acumulación de capital de los grandes inversionistas y empresas cuyas fortunas impactan más poderosamente la economía de este país que los jornales y salarios de la masa trabajadora.

Se nos dice que el aumento de salario provoca inflación, cuando la inflación es provocada por las grandes empresas productoras de bienes y servicios que incrementan sus precios para mantener constante sus márgenes de beneficios y poder capturar así el excedente de circulante sin tener que invertir más en maquinarias y/o empleados.

Tanto se han repetido estas cosas que tendemos a incluirlas en nuestro paradigma interpretando así lo Real de la manera en la que se espera que lo interpretemos, esto es, en beneficio de las clases más pudientes que son quienes poseen todos los resortes económicos y el poderío financiero.

martes, 15 de abril de 2008

de la percepción y la ciencia o de porqué debemos morir aprendiendo


Se define la palabra “percepción” como a una sensación interior nacida de una impresión material hecha en nuestros sentidos y como el conocimiento o la idea que de ella proviene. El hecho de que al percibir una cosa o hecho tengamos sensaciones y emociones asociadas ha servido de base para más de un discurso filosófico acerca de la realidad. Para Lacan, por ejemplo, la realidad está compuesta de las cosas tal y como son percibidas por los seres humanos, subjetivamente, mientras que “lo real” estaría compuesto de las cosas tal y como son independientemente de la percepción humana. Muchos otros seguidores de distintas doctrinas han discutido acerca de lo que es la realidad, los solipsistas y los budistas entre ellos.

Para el hombre de la calle, léase nosotros, la realidad es lo que podemos ver, tocar, sentir a través de nuestros sentidos o comprender a través de nuestras mentes. La palabra burocracia define, por ejemplo, a un ente abstracto que posee, para el hombre de la calle, entidad propia. Podemos percibirla (sufrirla) aunque no podamos verla. De la misma forma un mismo hecho puede ser percibido de dos formas completamente diferentes por dos personas distintas. El político Tal bien puede ser percibido como el salvador de la patria por A y como el traidor a la patria por B. Esto sucede porque si bien A y B observan la misma realidad la observan desde puntos de vista diferentes, lo que para B es acertado para A es un error y viceversa, de allí la distinta percepción de un mismo hecho.

Si llamáramos
paradigma al conjunto de experiencias, creencias y valores que conforman el modelo o patrón que influye en la manera en que una persona percibe y responde a "lo real", bien podríamos concluir que esa persona considerará “bueno” al político que más se acerque a su modelo y “malo” al político más alejado al mismo. A su vez deberíamos aceptar que dos personas no poseerán paradigmas idénticos, pero que sus paradigmas si presentarán rasgos de semejanza. Podemos entonces concluir que cuando más rasgos de semejanza presenten dos paradigmas, más probable es que dos personas logren llegar a concordar las diferencias existentes entre sus puntos de vista mientras que si los paradigmas son por completo desemejantes el concordar es prácticamente imposible.

Sin embargo, en el aspecto religioso nos encontramos que si bien la mayoría de las religiones poseen paradigmas similares no suelen concordar jamás, sino más bien oponerse entre ellas o, como máximo, ser tolerantes con la existencia del otro. Esto sucede porque la mayoría de las religiones sostienen que su manera de hacer las cosas es la correcta, no hay más. Aceptar un “acuerdo” con otro culto los conduce a aceptar que en el otro culto hay también parte de verdad cosa verdaderamente inaceptable. Para la religión no es el paradigma lo importante, no es el modelo, sino la forma en la que uno se acerca a ese modelo. Dicho de otra forma, consideramos que si dos semillas dan como resultado una planta de trigo ambas semillas son de trigo, pero desde el punto de vista religioso importa más para donde se inclina la espiga, la cantidad de granos, la forma y tiempo en que ha crecido, que el producto final en sí.

Es decir que desde el punto de vista religioso dos semillas de las cuales germina trigo no son dos semillas de trigo necesariamente. Cuando más se encierra un practicante religioso en su paradigma, mas se convierte en un fanático, más difícil es concordar con él. Esto nos lleva a concluir que el apego a un paradigma conduce al fanatismo y que ese mismo apego, al evitar que podamos perfeccionar el modelo adoptando puntos de vista más o menos similares pero no idénticos, conducen al inmovilismo. Ese inmovilismo, esa cerrazón a toda otra opinión que difiera, aunque sea levemente, de nuestro paradigma es lo que define a un fanático.

A su vez, si aceptamos que cada uno tiene un paradigma distinto, semejante o no al de quienes nos rodean, deberíamos aceptar que no hay una sola realidad sino que estas son infinitas ya que la interpretación de cada conjunto de hechos depende del paradigma de quien observa a estos hechos ¿Cómo podemos, entonces, decir que la realidad es? Lo real es, independientemente de que lo observe, o no, un ser humano. Dicho de otra forma y excepto para los solipsistas una vez que nos muramos el mundo seguirá andando, independientemente de que estemos, o no, en él. Podemos decir, entonces, que existe un conjunto de hechos y cosas que es real, independientemente del observador, y que los observadores tienen percepciones distintas de ese conjunto, percepciones más o menos alejadas de él. Sin embargo estas percepciones coinciden con lo real en mayor o menor medida, es decir que todas las percepciones excepto, quizás, la de los locos, abarcarán una porción de lo real. Esto nos conduce a decir que si lográsemos conocer todas las percepciones y si pudiésemos erradicar, de manera objetiva, las partes de ellas que no coinciden con lo real, tendríamos la más exacta visión de lo real posible.

¿A dónde nos conduce esto? Nos conduce a inferir que es la suma, no la resta, lo que nos permite acercarnos a la verdad en cuanto a lo real, que el aislamiento y el fanatismo nos alejan de esa verdad, de lo real, y que aquello en lo cual coincidamos todos tiene más probabilidad de ser cierto que aquello en lo cual pocos coincidan.

Pero entonces surge la paradoja mayor acerca del paradigma y de las percepciones ¿Qué sucedería si todos coincidiéramos en una idea falsa? Esto es posible y de hecho una vez en la historia todos coincidían, al menos la mayoría, en que la tierra era plana y en que los planetas y el sol giraban a nuestro alrededor. El paradigma depende del conjunto de conocimientos que se poseen en una época determinada, el modelo o ejemplo que tenemos como patrón depende de nuestro conjunto de conocimientos y depende de nuestra predisposición al aprendizaje, al querer saber más de lo que sabemos. Esto implica que el paradigma si bien nos es útil puede también ser nuestro enemigo si dejamos de aprender y de considerar cosas que escapen o queden fuera de él.

Lo importante, desde mi óptica, es comprender que tenemos un modelo o patrón a través del cual interpretamos los hechos y que un hecho que no concuerde con este modelo no ha ser rechazado o eliminado de cuajo, sino analizado y estudiado con espíritu abierto para entenderlo y sumarlo a nuestro bagaje de herramientas y obtener, así, una mejor visión de las cosas.

Y esa suele ser la razón de la ciencia, tomar lo incomprensible, lo inexplicable, e intentar comprenderlo y explicarlo pese a que antes haya existido quien dijese que no. Uno de los postulados de la ciencia es la no aceptación del principio de autoridad lo que significa que el que alguien haya dicho antes A y demostrado A no es un impedimento para decir ahora B demostrando B con nuevas herramientas y conocimientos que antes no se poseían.