domingo, 1 de junio de 2008

petróleo, cereales y vivienda


De entre muchas causas de la inflación destaco estas tres, extraídas de Wikipedia:



  1. Inflación de demanda (Demand pull inflation), cuando la demanda general de bienes se incrementa, sin que el sector productivo haya tenido tiempo de adaptar la cantidad de bienes producidos a la demanda existente.

  2. Inflación de costes (Cost push inflation), cuando el coste de la mano de obra o las materias primas se encarece, y en un intento de mantener la tasa de beneficio los productores incrementan los precios.

  3. Inflación autoconstruida (Build-in inflation), ligada al hecho de que los agentes prevén aumentos futuros de precios y ajustan su conducta actual a esa previsión futura.

Casualmente, el mercado de futuros se define como aquel en el cual se negocian contratos en los cuales las partes se comprometen a comprar o vender en el futuro un determinado bien definiendo en el presente la cantidad, precio y fecha de la operación (Extraído de Quality Consultants) ¿Cómo consigue beneficios un inversor de futuros? En este tipo de operaciones el obtener beneficios depende de la capacidad de “acertar” en cuanto al comportamiento de mercados a una fecha determinada. Por ejemplo, si alguien hubiese cerrado un trato hace seis meses en el cual compraba dos millones de barriles de petróleo a, digamos, U$S110,= con fecha de operación del 27 de mayo de 2008 la unidad estaría en condiciones de obtener U$S18,85,= por barril de beneficios.

Por supuesto, una vez firmado el contrato las partes pueden traspasarlos obteniendo de esta forma un beneficio menor pero más inmediato. Este tipo de operación puede definirse, sin la menor duda, como una actividad de
especulación económica ya que esta se define como “el conjunto de operaciones comerciales o financieras que tienen por objeto la obtención de un beneficio económico, basado en las fluctuaciones de los precios” (Wikipedia).

¿Podría, entonces, ser cierto que
el alza del precio del petróleo sea una burbuja especulativa tal y como sostiene George Soros? Si bien existen analistas económicos como Paul Krugman que sostienen que esta alza no es una burbuja sino una consecuencia del mecanismo de la oferta y la demanda sería necio no admitir que el precio del petróleo y de los cereales crecen impulsados por las expectativas de alza que reinan en el mercado de futuros.

Es decir que los agentes que participan en el mercado de futuros prevén aumentos de precios y ajustan su conducta actual a esa previsión futura, tal es la definición de la inflación autoconstruida, dicho de otra forma, el monstruo se alimenta a sí mismo.

En síntesis, los inversores disponen sobre la mesa los siguientes datos:



  1. La demanda de petróleo seguirá creciendo mientras que su producción se mantendrá estable o decrecerá.

  2. Los yacimientos actuales de petróleo han alcanzado su capacidad de producción máxima o empiezan ya a decaer.

  3. El valor del dólar sigue cayendo frente a otras monedas, etc.


Extrayendo de estos datos la conclusión lógica de que el precio de este producto seguirá en alza pero, un segundo, que esto no es todo.

De igual manera, quienes invierten en el mercado futuro de cereales manejan datos por el estilo, por ejemplo, la población mundial crece a un ritmo más elevado que la producción de cereales, existe la posibilidad de que ingentes cantidades de cereal se utilicen para producir biocombustibles, etc. De este tipo de datos se deduce que existirá un déficit futuro en la producción de cereales, déficit que garantiza el aumento de precio de los mismos.

El encarecimiento de los combustibles crea inflación por sí mismo ya que es raro encontrar algún producto en el cual no incida el encarecimiento de los costos de transporte. Al mismo tiempo el encarecimiento de los cereales es trasladado por el productor directamente al precio de estos o de los productos que los utilizan y crean inflación por sí mismos.

Sí sumamos a estos dos efectos un tercero, el no crecimiento del PNB causado por la crisis inmobiliaria nos encontramos con un entorno característico: Una economía estancada, que no registra un crecimiento económico más un proceso inflacionario. Este entorno recibe el nombre de
estanflación.

¿Pero puede esta inflación explicarse a través de mecanismos monetarios? Normalmente se aceptaba que una de sus causas era cuando el índice de emisión de moneda superaba el índice de crecimiento del PNB sin embargo vemos aquí que las causas de esta inflación son ajenas a las economías nacionales, esta inflación nace en el mercado de futuros y se alimenta a sí misma, dicho de una forma llana y simple, esta inflación es “no legítima”, producto del afán de conseguir beneficios “forzando” el aumento de precios y no de una previsión acertada del comportamiento del mercado ya que muchos expertos opinan que el
actual precio del barril de petróleo es fruto de la especulación.

Indebidamente, se ha permitido que la especulación lisa y llana regule la vida económica del Estado ya que en la especulación se encuentra el inicio de la crisis inmobiliaria y el parón del crecimiento del PNB, en la especulación se encuentra la razón del exagerado incremento del precio del petróleo, en la especulación se encuentra el origen del exagerado incremento del precio de los cereales.

¿Puede dejarse depender el bienestar de los ciudadanos de una nación entera de las ansias por obtener beneficios de un pequeño porcentaje de la sociedad? Esta es la vieja pregunta que sigue sin hallar respuesta por parte de quienes tienen el poder de cambiar las cosas… si es que se desea cambiarlas.

5 comentarios:

pereyra dijo...

Iba a decir "mas claro echale agua", pero hablando de petróleo resultaría contraproducente
Hay un dato que no me queda claro: que el petróleo se esté acabando. Es evidente que es una reserva finita, que en algún momento se va a acabar, y es lo que vienen diciendo los partidarios de las energías renovables desde hace años. Pero quién dice que el petroleo se está acabando ahora? porque a mí me da la impresión de que siguen chupando petróleo a gusto, y si limitan la extracción es justamente por motivos especulativos.
No digo que el petróleo no vaya a acabarse. pero mejor negocio aún que vender petróleo es manejar la escasez de petróleo. Y ahora nos tendrán otros cien años con el juego de a ver quién compra el último chorro de nafta.

Sergio G. Rabadá dijo...

Respecto a la probabilidad cierta o falsa de que los actuales yacimientos petrolífiros se agoten no puedo decir más que lo que dicen los especialistas, que estamos ya o nos aproximamos a la cima de la campana de Gauss que tradicionalmente forma el gráfico de la capacidad productiva de un yacimiento petrolífero, sin embargo los yacimientos de Arabia Saudí están produciendo más que nunca y los mismos saudíes dicen que no existe razón alguna para haber alcanzado este superprecio.

Por otra parte, podríamos hacer determinadas suposiciones:
1. ¿Se descubrirán nuevos yacimientos petrolíferos o ya se han descubierto todos los que existen? Creo que no, que aún existen yacimientos extensos sin descubrir pero hay que destacar que las petrolíferas ya no invierten como deberían en la prospección y localización de nuevos yacimientos.
2. ¿Ha dejado de producirse el fenómeno que dio origen al petróleo? Creo que no, que el petróleo sigue generándose en algunos sitios y si bien no en todos ellos se dan las condiciones necesarias para que conformen un yacimiento en otros seguramente se darán estas condiciones.
3. ¿Es posible seguir basando la producción de energía en el petróleo? Indudablemente no, pero no porque pueda agotarse, que al final se agotará, sino porque nuestra atmósfera tiene una capacidad finita para absorber el bióxido de carbono generado por su utilización lo que, inexorablemente, nos indica que si la humanidad quiere tener un futuro deberá encontrar maneras limpias de generar energía.

Y sí, manejar la escasez de un producto es una forma que se utiliza desde hace centurias para obtener beneficios especulando con su precio.

Un abrazo.

Javier Pérez dijo...

Quizás el único camino del medio posible sea reducir el apalancamiento. O sea, que si hoy en día un contrato de futuros cuesta, en depósitos o garantías, el 10 % del monto de la operación, cada especulador o inversor puede operar por 10 veces su capital.

Si la garantía mínima fuese el 33 %, sólo podría opoerar por tres veces su diponibilidad. Esto permitiría mantener el mercado de futuros en su faceta sana pero reducir su impacto en la sociedad real.

Para que no se diga que noo se propone nada.

:-)

Un saludo.

Sergio G. Rabadá dijo...

Tu propuesta es interesante Javier y tendría, seguramente, un efecto positivo en el mercado de futuros.
Sin embargo la cuestión básica sigue siendo encontrar la legitimidad del hecho de basar el precio de un producto teniendo en cuenta el precio que determinados inversores esperan que alcance en un x tiempo.
Sinceramente, no creo que las crisis pasadas y futuras sean un "problema" del sistema, sino una "necesidad" del mismo ya que, y esto es comprobable, estas favorecen la migración de riqueza hacia las capas más pudientes de la sociedad.
Un abrazo.

Espejocritico.net dijo...

Estoy algo de acuerdo con la vecinita arriba(pereyra) pienso que esto de que el petróleo algún día se acabaras es inminente. Y en otras palabras esto significa que el petróleo tendrás un final. Por ello es importante que todos los políticos y los empresarios que puedan, se inclinen a buscar medios o alternativas de energías renovables. Hay tiempo aun...