viernes, 15 de febrero de 2008

Manipular al ciudadano


¿Cómo se manipula la opinión pública para preparar el terreno antes de la toma de una medida de corte impopular por parte del gobierno de un Estado? Las formas más comunes de hacerlo son a través del miedo, el engaño y la presión. Ejemplos de ello los tenemos todos los días, en determinados discursos partidarios, en diarios, revistas, informativos, bloggers... es decir, en todo medio de información al que podamos acceder, de allí que sea importante, sino fundamental, detectar cuando un mensaje entra dentro de esta categoría.

Primero definamos algunas palabras para, de esa forma, evitar malentendidos. En todo proceso de comunicación hay un emisor (persona, organización) que envía información a un receptor (persona, organización, conjunto de personas) por medio de un canal de comunicación (soporte o medio a través del cual se transmite la información, puede ser por ejemplo, un mensaje escrito, un mensaje oral, a través de un teléfono, de la radio, de la TV), esta información se define como mensaje y es la razón de que nos comuniquemos.

A su vez, la información o mensaje contiene ciertas dosis de objetividad y subjetividad, sin llegar jamás a ser 100% objetivo o 100% subjetivo. De hecho, aún un mensaje construido con información 100% objetiva (datos concretos y propios del objeto según la definición
ontológica del término) puede ser subjetivo (lo que es propio del sujeto) si se han seleccionado los datos cuidando que los mismos favorezcan o generen una determinada idea.

Un ejemplo de esto es una información que diga, por ejemplo, que se han registrado 1200 hechos delictivos en determinada ciudad donde antes solo se registraban 1000 sin informar que la población de dicha ciudad ha crecido de 100.000 a 200.000 habitantes en el mismo período de tiempo. Una sencilla ecuación matemática nos permite descubrir que también se podría haber informado que antes, en dicha ciudad, ocurría un hecho delictivo cada 100 habitantes mientras que ahora se registra un hecho delictivo cada 166,67 habitantes. La primera información produce una idea negativa de la situación, la segunda una idea positiva. Datos objetivos se han manipulado para trasmitir un mensaje subjetivo.

También es dable pensar que si a esto lo sé yo hay mucha más gente que lo sabe, y que lo usa para alcanzar determinados fines propios. Por ejemplo, España se encuentra en pleno período de efervescencia política a causa de acercarse la fecha de las elecciones de un nuevo gobierno, cada uno de los partidos políticos que participen en esta elección transmitirán por todo canal de comunicación a su alcance datos que apoyen su mensaje, estos datos son por lo general parciales y es obligación, o tarea al menos, del receptor depurar la información que recibe para intentar extraer información correcta de los distintos mensajes que le han transmitido.

Indudablemente, los partidos oficialistas se basarán en datos e indicadores económicos que demuestren la correcta gestión de la cosa pública, mientras que los partidos opositores harán precisamente lo contrario. De hecho, no importa si se informa acerca de temas de importancia fundamental sino de hablar de aquellos temas que puedan ser manipulados para favorecer un determinado punto de vista.

Igualmente y aunque no nos encontremos en período de elecciones desde el gobierno de un Estado puede emitirse información que apoye o niegue la necesidad de tomar determinadas medidas. Una norma que comúnmente se sigue a rajatabla es que cuando más traumática es esta medida más se manipulará la información que se provea a los habitantes de ese Estado tanto por oficialistas como por los no oficialistas, unos para justificar la medida y otros para justificar la oposición a esa medida. Yendo nuevamente a los ejemplos, el acto terrorista del 11-S permitió al gobierno de los EE.UU. tergiversar la información de manera tal que la mayoría de la población apoyó no solo la invasión de un país que no ponía en peligro su paz interior, sino también la aprobación de una ley que afectaba seriamente sus derechos civiles.

En los mensajes trasmitidos por los representantes del gobierno de los EE.UU. es posible ver los tres elementos característicos de toda manipulación: El miedo (si no se invadía Iraq se iban a sufrir más ataques terroristas), el engaño (Iraq se señalaba como un productor y poseedor de armas de destrucción masiva), la presión (Iraq tenía o estaba a punto de tener armas de destrucción masiva, por lo que demorar la invasión sería un desastre para los EE.UU.).

Pero no solamente los estadounidenses manipulan los mensajes, sino que todo gobierno y toda oposición a ese gobierno lo hacen y, por lo general, en todo lugar del mundo. Los mensajes pueden ser más o menos desembozados, pero al ojo crítico no se le escapa el intento de manipular la opinión pública en uno u otro sentido que se realiza a través de ellos. Yendo a un ámbito como el de la educación, en el día de hoy se ha dado esta noticia:
Un titulado en derecho en Barcelona cuesta siete veces más que en Sevilla. Dicha noticia puede ser interpretada como un intento de manipular la opinión pública teniendo en cuenta que, por lo general, se acepta que educar al ciudadano es invertir en el futuro del Estado. Es decir que dicha noticia podría muy bien haber sido titulada: En Barcelona se invierte siete veces más en la educación de un titulado en Derecho que en Sevilla. La diferencia entre ambos titulares es ostensible, mientras que la primera introduce la noción de la educación como un costo estatal, algo negativo, y da la idea de que un costo superior es un derroche superior, el segundo titular da la idea de que la educación es una inversión a futuro, algo positivo, y que una inversión superior es un acierto.

Sin embargo, si aceptamos que el Estado invierte en educación no podemos considerar la inversión como un costo, la diferencia entre
inversión y costo es, y vuelvo a repetir esta palabra, más que ostensible. Dicho de otra forma, invertir presupone incurrir en costos, pero tener costos no presupone una inversión.

¿Cuáles pueden ser las razones de que en Barcelona los costes de la inversión sean mayores que en Sevilla? El artículo no da esta información, el título de la noticia no se refleja en el contenido de la misma, es decir que el título de la noticia se selecciona por su impacto y no por su relevancia en el cuerpo de la noticia, que trata acerca de las conclusiones generales a las que ha llegado el
Tribunal de Cuentas luego del análisis de un documento de más de 200 páginas que se resumen en una noticia de menos de un cuarto de página. Sin embargo (punto a favor del medio de comunicación) ponen a disposición del lector un enlace hacia el documento del Tribunal de Cuentas para que este lo lea y analice por su cuenta (lo que se me antoja no hará la mayoría, teniendo en cuenta la extensión del documento, por lo que se quedará con el titular y la idea de que se está gastando mucho y mal).

Este tipo de noticia, consciente o inconscientemente, suele preparar el camino para tomar medidas destinadas al arancelamiento de los estudios universitarios, esto es, prepara el camino para que cada alumno universitario pague un arancel o tasa para tener derecho a recibir una educación universitaria. En España, si no me equivoco, ya existe una tasa que los alumnos han de pagar por este derecho, sin embargo creo leer en la noticia la necesidad de rever estas tasas en el futuro.

Lo que no dice esta noticia es que un Estado democrático ha de garantizar los servicios de educación, salud y seguridad a todos sus habitantes y que todos estos servicios han de ser gratuitos para el ciudadano ya que por esa razón el ciudadano paga impuestos que deberían destinarse a cubrir los costos de operación del Estado. Entre los costos de un Estado podemos determinar los fundamentales, que son los originados por las actividades que un Estado ha de prestar obligatoriamente ya que justifican su existencia, y los asociados o propios de la infraestructura estatal (la definición o clasificación es de mi cosecha así que solicito a los expertos me traten con benignidad). Es decir que el sueldo de los representantes políticos que integran un gobierno, el sueldo de los empleados públicos de los distintos organismos de gobierno que no pertenecen al área de la salud, de la seguridad, de la educación, son costos asociados al Estado, mientras que los costos de Salud, Educación y Seguridad (incluidos los de defensa, por supuesto), son costos fundamentales del Estado.

Pero por razones ajenas a su constitución, pertenecientes a los intereses de quienes ocupan el gobierno o desean ocupar el gobierno del Estado, los Estados intentan minimizar sus costos en Salud y Educación, servicios cuyo beneficio se ve al muy largo plazo, eficientizar los de Seguridad (una policía y un ejército fuertes garantizan la integridad del Estado y, más aún, la de quienes gobiernan el Estado), y dirigir los gastos hacia actividades de rédito inmediato, como puede ser la creación de estacionamientos públicos, el rediseño de plazas y jardines, la remodelación de los edificios estatales, la retribución de funcionarios, es decir, inversiones y gastos cuyos réditos se obtienen durante el período en el cual un partido determinado está en el gobierno. Un ejemplo de esto son las inversiones que la ciudad de Valencia ha efectuado para ser sede de la Copa América, construcción cuyos beneficios no van a ser disfrutados por el total de sus habitantes.

Para poder hacer este tipo de cosas quienes se encargan temporariamente de ocupar los puestos de gobierno han de manipular la información de forma que los receptores de esta información aprueben sus medidas, y quienes están en la oposición han de manipular la información para conseguir el efecto contrario y, como hemos visto, el engaño consistente en la presentación parcial de datos, la tergiversación de los hechos, la presión, son las herramientas más utilizadas. Pero también está el miedo.

Si una fuerza política logra generar miedo hacia algo y se presenta como quien tiene el remedio conseguirá, en teoría, el apoyo necesario como para llegar al gobierno. Un ejemplo de esto lo tenemos en las fuerzas opositoras al presente gobierno de España, que intentan presentar la inmigración como a la causa de todos los males. Desde el servicio en hostelería hasta el desempleo es culpa de la inmigración, desde la pérdida de las tradiciones hasta la degradación del lenguaje. Este método, presentar a un colectivo perfectamente identificable, como el causante de todos los males se ha usado más de una vez en el pasado, un reflejo de las políticas utilizadas por los nacionalsocialistas alemanes en la década del 1930.

El miedo a una
recesión económica es otro de los utilizados, más allá de que las causas que provoquen una disminución del PBN durante tres trimestres consecutivos sean internas o externas y, en este caso, las causas son de fundamental importancia. Tomando como ejemplo a Europa, los vínculos comerciales existentes entre la economía europea y la estadounidense hacía factible que una crisis económica estadounidense impactara en la economía europea y provocase una recesión. La crisis de los préstamos subprime en los EE.UU. impactó doblemente en el área bursátil, ya que estos préstamos se habían titularizado, y en el área de la construcción tanto de los EE.UU. como de Europa al causar una retracción en el sector de los préstamos bancarios que provocó un achique de mercado en el área inmobiliaria. La caída en el índice de crecimiento del PBN era, por esta causa y dado el impacto que el sector de la construcción tiene como activador de la economía, más que esperable.

La recesión económica causa desempleo, el desempleo es uno de los hechos utilizados para generar miedo sobre los inmigrantes, es decir que el desempleo no aumenta culpa de la recesión, sino de inmigración. Si a esto se le suman otros indicadores negativos para la inmigración, como por ejemplo señalar el crecimiento en porcentaje de los delitos cometidos por inmigrantes pero no indicar el crecimiento de la población inmigrante se obtiene parte de una plataforma política cimentada en el miedo, que tal es la plataforma política de algunos partidos políticos españoles: Miedo a la recesión, miedo a la inmigración, miedo al terrorismo.

Por eso el receptor de información ha de estar atento a los mensajes que recibe. Jamás debe aislar al mensaje del emisor del mensaje, el mensaje nace en los intereses de su emisor, jamás debe tomar como cierto el mensaje contenido por la información sin haberlo contrastado o al menos verificado la integridad de los datos que se trasmiten en este mensaje, siempre ha de recordar que se le puede manipular de tres distintas formas:

1.Engañándolo a través de la presentación de hechos no probados, tergiversados o incompletos.
2.Atemorizándolo, creándole miedo hacia una situación o un colectivo social en particular.
3.Presionándolo o chantajeándolo, esto es, dándole dos opciones contrapuestas para elegir y al mismo tiempo señalando o indicando la que se ha de elegir ya que, de no hacerlo, él será el responsable de su propio mal.

Existen ejemplos de esto a granel, si aprendemos a identificarlos aprenderemos a ser un poco más libres.

2 comentarios:

Manuel Ortiz dijo...

Llevado este análisis al terreno de la política, frente a las próximas eleciones es de ver cómo se intenta agarrotar al ciudadano entre el estrecho margen de dos únicas opciones. Todo lo que no esté incluido en este campo es obviado o desaparece. Ambas opciones tratan de atemorizar al votante con la idea de que el rival siga o llegue al poder. Todo el mensaje, pues, está envenenado. Y lo triste es que de él se hacen eco a diario los medios, que entran en el mismo juego.

¿Acaso no hay otras opciones políticas fuera de estos dos partidos?

Sergio G. Rabadá dijo...

Hay opciones, pero nadie informa de esas opciones, la mayoría de los mensajes en los medios de comunicación solo mencionan a los dos principales partidos.

Además, debería movilizarse a la ciudadanía para reformar por completo la ley electoral, porque no es admisible que una ley como la de Hondt se aplique en un estado democrático.

Un abrazo.