miércoles, 18 de marzo de 2009

Reflexiones de entrecasa

En estos últimos meses, durante los cuales no he aportado nada nuevo en este blog, he estado pensando acerca de las razones por la cuales el Capitalismo, sistema económico que ya ha demostrado que provoca la desigualdad social y favorece el enriquecimiento de determinadas clases sociales, nos parece natural mientras que otros sistemas que tienden a la igualdad social como la Socialdemocracia (bien aplicada, por supuesto) y el Socialismo aplicado a rajatabla o aún el Comunismo, nos parecen antinaturales.

Mi conclusión fue, inesperadamente, que el Capitalismo y sus vertientes son más naturalmente lógicas que el Marxismo y las suyas. El Marxismo, el Socialismo, la Socialdemocracia, etc., son antinaturales, van contra las reglas de la naturaleza siempre y cuando aceptemos que la Naturaleza tiene reglas, entre ellas, la supervivencia del más apto.

Me gustaría ahondar más en esto. En un ambiente natural si un animal es atacado por un león sus congéneres no suelen acudir en masa para defenderlo, lo que vemos en los documentales es que prima el sálvese quien pueda, quien come primero no es quien ha cazado la presa, sino quien goza de mayores privilegios dentro de la manada por ser el más fuerte. El Capitalismo sigue esas reglas, las estimula y desde pequeños se nos educa de manera tal que estas reglas, totalmente naturales, se nos graban en la mente como axiomas, no necesitan demostración alguna por ser, para nosotros, claras y evidentes.

Supongamos ahora que nuestra educación pasase no por el estimular la competencia sino por estimular la solidaridad. Supongamos que el mejor alumno no es quien posee mejores notas sino quien colabora y se esfuerza para que sus compañeros tengan mejores notas. Supongamos que en las escuelas en lugar de enseñar a los chicos a jugar al fútbol o al balonmano para luego enfrentarse en competencias deportivas se les enseñara a trabajar para los demás como forma de superación, que en lugar de enseñárseles a sobresalir ganando se les enseñase a sobresalir ayudando. Estos niños verían los axiomas Capitalistas como falsas verdades, no entenderían el por qué para ser mejores se necesita, ineludiblemente, que exista alguien peor.

Los axiomas Capitalistas se ven como naturales porque se basan en principios atávicos, principios que provienen de cuando nuestros antepasados recién comenzaban a caminar sobre sus piernas pero si analizamos el profundo entramado social, la profunda dependencia que existe entre cada uno de los que conforman una sociedad nos damos cuenta que, a los fines de supervivencia y conservación de la especie, un basurero y un médico poseen igual importancia aunque el médico haya necesitado más años de preparación y estudio que un basurero ¿Por qué me atrevo a decir esto? Porque siempre he supuesto que si en el Medievo hubiese existido un buen sistema de recolección de basura, de limpieza de calles, la Peste Negra no hubiese sido lo que fue. Los basureros previenen la aparición y propagación de muchas enfermedades mientras que los médicos luchan contra ellas. Un médico no podría formarse si no existiese alguien que le proveyese de lo que necesita para vivir, si la sociedad no permitiese que pudiese concentrarse en aprender despreocupándose de cosas como, por ejemplo, proveerse su alimentación, su vestimenta, sus otras necesidades básicas y, esto es necesario, deseo aclarar que no hablo de proveerse refiriéndome al dinero, me refiero a todo el proceso que conlleva el proveerse alimentos. Tenemos un mejor sistema sanitario porque alguien siembra, alguien cría animales, los faena, los transporta, alguien confecciona la ropa, etc. Todo el entramado social actual depende y se sustenta en la interdependencia y negar esto es imposible.

Imaginen que mañana mismo los trabajadores de las centrales eléctricas se declarasen en huelga y parasen las máquinas ¿Cómo viviríamos sin electricidad? Subir a un décimo piso, encender las luces del quirófano, elevar el agua para poder beberla, todo colapsaría. Imaginemos ahora que los futbolistas se declarasen en huelga, o los actores ¿Podríamos seguir manteniendo nuestro estándar de vida? Sí, tendríamos agua, luz en las casas, calefacción, sanidad, solo nos faltaría un poco de diversión ¿Gana igual un futbolista que un empleado de una compañía eléctrica? Supongamos que desapareciesen los maestros y no pudiesen ser reemplazados ¿Podría sobrevivir nuestra civilización sin ellos? No, porque la próxima generación sería analfabeta y nuestra civilización depende no solo de su capacidad de descubrir e inventar cosas nuevas, sino de transmitir los conocimientos ya adquiridos.

Pero hoy día se premia a quien pude producir más ganancias en lugar de premiar a quien colabora con el sostenimiento de la sociedad. Un Messi, un Etó, por ejemplo, es fuente de ganancias para su club porque le permite ganar competencias y ganar competencias se traduce en dinero y por lo tanto el club estará más que dispuesto a invertir más dinero para conservarlo. Por más que su importancia dentro del entramado social sea menor que la de un maestro o la de un basurero o la de un médico, Messi y Etó ganarán más ¿Esto es correcto? El pensamiento atávico nos dice que sí, que este mundo es el reino de los más aptos, pero si miramos este punto teniendo en cuenta la importancia de cada individuo para mantener el entramado social diremos que no, que no es lógico que alguien que solo se encarga de divertirnos cobre más que alguien que se encarga de educarnos, o de sanarnos, o de evitar que nos enfermemos.

Esto sucede porque somos educados dentro de la idea de que la competencia es sana y me atrevería a decir que la única competencia sana es la que el individuo mantiene consigo mismo, la que lo lleva a ser mejor, a estudiar más, a entrenarse más, solo porque hoy quiere tener más conocimientos, más habilidad, que él mismo ayer pero no para ganar más, para sobresalir más, sino para poder AYUDAR más.

Supongamos que nuestro hijo en lugar de decirnos “Papá, hoy voy a entrenar porque estoy dentro del equipo de fútbol de la escuela” nos dijese “Papá, hoy tengo que ir a la escuela porque mis compañeros y yo vamos a colaborar en la construcción de casas para los más necesitados” ¿Nos sentiríamos igual de orgullosos? Supongamos que en lugar de fomentarse los espectáculos deportivos se fomentasen los espectáculos solidarios, que en lugar de transmitirse partidos de fútbol se transmitiesen, por ejemplo, las jornadas de ayuda a los hambrientos de África, o la India, o Sudamérica, o de los barrios pobres que hay en España ¿Sintonizaríamos ese programa?

Me atrevería a decir, nuevamente, que en el mundo de hoy quien más hace para su sostenimiento menos gana y sé que alguno me dirá que los empresarios petrolíferos o los dueños de las compañías eléctricas ganan más que los demás y ayudan a sostener el estándar de vida al que nos hemos acostumbrado pero ¿Es eso cierto? ¿Nos olvidamos acaso de los obreros que hacen andar sus máquinas, que las reparan, que las ponen y mantienen en funcionamiento? ¿De quiénes transportan el petróleo? ¿De quiénes tienden los cables? ¿Podríamos vivir en un mundo sin empresarios? Sí ¿Podríamos vivir en un mundo sin obreros? No.

Toda la cadena depende del que actualmente se considera el último eslabón, el trabajador, el que hace el trabajo, gira la llave, tiende el cable, maneja el camión, maneja las máquinas que elaborarán las piezas que usará ese camión, etc.

Toda la cadena depende del trabajo y del esfuerzo de quienes menos ganan ¿Qué favorece eso? El pensamiento atávico que nos dice que en la competencia por la supervivencia ganarán los más aptos. Competencia, ganadores, una historia que en la naturaleza se repite diariamente ¿Y qué es ser civilizados? Superar el instinto ¿Y a qué nos conduciría superar el instinto? A la solidaridad, en un primer momento, a la igualdad, en una última instancia ¿Y por que no vamos por ese camino? Porque quien tiene privilegios no aceptará perder esos privilegios.

Para el Capitalismo es natural que se congelen los salarios de los trabajadores, más no es natural congelar las ganancias de los empresarios, es natural que exista control de salarios, más no es natural que exista un control de precios. Es natural que el gobierno decida evitar o desoír el derecho de huelga de un trabajador, más no es natural que el gobierno evite la especulación financiera o el acaparamiento, es natural que el dueño de los bienes de capital posea todo de la misma forma en que es natural que quienes trabajan y producen y ponen en funcionamiento esos bienes posean poco o nada, es natural que se incremente el IVA más no es natural que se incremente el Impuesto a las Ganancias, es natural que se desproteja al trabajador más no que se lo proteja ¿Dónde llevó la flexibilización laboral a la Argentina? A un 20% de desempleo ¿Cómo pueden algunos dirigentes españoles evitar ver estos datos empíricos y pretender que la flexibilización laboral se aplique en España? ¿Por qué a un obrero no se le paga un derecho vitalicio por el trabajo que ha realizado mientras que a un artista sí? ¿De quién dependemos más? ¿Del artista o del obrero?

Los axiomas nos llevarán a responder estas preguntas de manera ilógica, porque estamos enseñados a pensar que la competencia es la mejor manera de que las cosas avancen por buen camino pero los hechos actuales, la pobreza, los niños que mueren de hambre, los países que rugen en la miseria o que se consumen silenciosamente en ella, los trabajadores que pierden sus empleos y las familias que se deshacen por esto, todo, nos indica lo contrario.

4 comentarios:

Kurtz dijo...

Ya echaba de menos tus concisos análisis de la sociedad.
Saludos.

Anónimo dijo...

¿SERÁ PORQUE NECESITAMOS QUE ALGUIEN NOS GUÍE, NOS PROTEJA O SIMPLEMENTE NOS INDIQUE EL CAMINO?
EL SER HUMANO ES POR NATURALEZA UN SER DÉBIL, QUE SE AHOGA CUANDO LA MAREA SUPERA LO PREVISTO...NO CREO EN EL CAPITALISMO, PERO TAMPOCO EN EL SOCIALISMO PURO Y DURO. Y LO MALO DE TODO ÉSTO ES QUE NO SABEMOS ENCONTRAR EL PUNTO MEDIO.
MIRO lA VIDA COMO UN TRUEQUE...PERO VOY MÁS ALLÀ DE LO ECONÓMICO Y TE ASEGURO QUE FUNCIONA...QUE TENGAS UN BUEN DÍA SERGIO :)

Emilio J. dijo...

Chapó, ahora a esperar la próxima reflexión con gran interés. Un saludo

Sergio G. Rabadá dijo...

Kurtz: Un problema técnico (falta de efectivo) me alejó de mis blogs mucho tiempo, ahora trato de estar otra vez en estado pero creo que la artitris de la vagancia se ha aferrado a mis dedos, sin embargo sigo pasando por tu blog cada vez que me conecto.

Anónimo: No creo que el capitalismo o el socialismo sean la respuesta a nada, porque invariablemente vuelven a surgir privilegios y privilegiados en cualquier sistema económico. Creo que las naciones no pueden tener propietarios, que son de todos, que decir nuestro país es separarse, que decir mi casa es separarse. Nos enseñan a individualizarnos, cosa tonta porque de nacimiento todos somos diferentes, porque es más facil enfrentar un separado que un todos juntos.

Emilio: Un placer conocerte y gracias por haber dejado la huella de tu paso.

Un abrazo a todos.