
Hace decenas de año no existían personas que nuclearan el poder económico suficiente como para influir fuertemente en el mercado a escala mundial, hoy eso ha cambiado. Considerando que en una compra de futuros basta con depositar el 10% en concepto de garantía la compra de, por ejemplo, barriles de petróleo a futuro por 100 millones de dólares implica el desembolso de la suma de 10 millones de dólares y en la tierra, hoy día, existen muchas fortunas que superan los 1.000 millones de dólares y existen muchas empresas de inversión que manejan las inversiones de varias de estas fortunas sumadas por lo cual la conclusión ingenua y dócil a la que llegamos es que están en condiciones de manejar, influir, de controlar el alza o la baja de precios de un determinado producto.
Hoy, los holdings de inversión parecen apostar al alza de los precios del cereal y del petróleo más deberíamos decir, si queremos tener posibilidades de acierto, que están impulsando el alza en los precios de estos productos, y el precio de estos productos seguirá subiendo hasta que estos holdings se decidan a convertir la inversión en beneficio ¿Cómo? Pues bastaría con vender sus opciones de compra de una X cantidad de barriles de petróleo a futuro por un porcentaje del valor estipulado en el contrato antes de que el plazo tenga tiempo de cumplirse. El comprador pensará que ha hecho un buen negocio, ha comprado una X cantidad de barriles a un precio muy inferior al que alcanzarán en el momento de realización del contrato pero eso depende, siempre depende, de que el precio no caiga en el momento de la realización…
…pero si muchos grandes inversores se deciden a vender sus opciones de compra a futuro el precio caerá…
…con lo cual el comprador de estas opciones perderá dinero y los holdings de inversión serán quienes obtengan, en realidad, jugosas ganancias.
No es la primera vez que pasa ni será la última, a menos que los Estados comiencen a trabajar de manera globalizada para acabar con la plaga de los creadores de crisis, porque eso es lo que son, creadores de crisis. El problema es que los primeros mandatarios, y tendríamos que definir el término mandatario de manera correcta, han recibido ayudas monetarias de estos holdings para poder acceder a su puesto, al igual que los senadores, los diputados y toda la retahíla de cargos políticos que vienen detrás.
¿Es normal que se hable de congelar los salarios cuando uno de los primeros bancos españoles estima que este año tendrá ganancias de 10.000 millones de euros? ¿Es normal que el Estado apoye a la gran empresa cuando se sabe que la mayor creadora de empleo es la pequeña y mediana empresa?
Sería mucho más lógico que un Estado apoyara impositiva y económicamente a las PyMEs para favorecer su creación y desarrollo que a una gran empresa, ya que en una PyME se crea un puesto de trabajo con una inversión de dinero muy inferior que la que precisa una gran empresa (Una PyME genera un puesto de trabajo con una inversión 10 veces inferior al que precisaría una gran empresa con el mismo objeto).
Mientras que lo lógico sería aumentar el salario de los trabajadores para paliar los efectos que la inflación, subproducto de toda crisis, tiene sobre los mismos, mientras que lo lógico sería beneficiar impositivamente a las PyMEs al tiempo que se incrementan los impuestos que recaen sobre la gran empresa, lo que se hace es lo contrario.
De igual manera, se hace recaer la “culpa” del aumento del desempleo sobre los derechos que los trabajadores han obtenido luego de años de luchas y de numerosísimas muertes, procurándose por parte de los Estados limitar o destruir directamente estos derechos para equiparar la capacidad competitiva de las empresas con aquellas empresas que residen en países con mano de obra esclava. La conclusión lógica es que la única forma de conseguir esto es transformar en mano de obra esclava a los trabajadores de aquellos países cuya legislación laboral protege al trabajador de los abusos de sus empleadores ¿Pero acaso el Estado no ha de proteger a quienes le conforman, sus ciudadanos, evitando que existan abusos por parte de los más poderosos? ¿No sería más lógico considerar a la mano de obra esclava como “competencia desleal” y evitar el ingreso o uso de estos productos en la Unión Europea y otros países donde sí se respeta y reconoce que el trabajador es un ser humano que posee derechos, dignidad y necesidades y que no ha de usarse simplemente como una bestia de carga?
He llegado a creer que estas crisis periódicas son un sistema utilizado para volver a la época medieval, en la cual el señor tenía todos los derechos y privilegios y el pueblo llano solo poseía obligaciones.
¿Nadie más percibe que se está involucionando en la historia hacia un nuevo despotismo en el cual millones de seres solo podrán justificar su existencia a través de la satisfacción de los caprichos de su señor o “propietario”?
Indudablemente, una persona normal diría “esta astilla que se ha clavado en mi dedo me causa dolor, sacaré, entonces, la astilla”, pero los líderes políticos y pensadores actuales parecen pensar que lo mejor es amputar el dedo porque, en síntesis, si la especulación origina estas crisis ¿No sería ideal amputar la especulación y no condenar a millones de personas a condiciones de vida infrahumanas para que la especulación prosiga proporcionando beneficios astronómicos a un pequeño porcentaje de gente?
Pero nadie se atreve a romper el cerdito de las monedas…
…porque, al fin y al cabo, no son ellos quienes deberán pagar los costos de la fiesta.
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